VINO Y SALUD

VINO Y SALUD

La historia del Vino es casi tan vieja como la historia de la humanidad, los primeros hallazgos datan del año 8,000 a.C. en la región de Georgia e Irán, cercanos a Mesopotamia. Se cree que fueron los Sumerios los primeros en cultivar la vid y elaborar el vino, posteriormente en el siglo VII a.C. los Persas fueron los primeros que mezclaron las uvas y experimentaron nuevas variedades y usos, su publicación está inscrita en el Zend Avesta (el Zoroastro) inscrita por “Ciro el Grande”.

Un papiro egipcio que data del año 3,000 a.C., constituye la primera referencia histórica conocida en relación al uso medicinal del vino, justamente los propios egipcios fueron quienes lo perfeccionaron y descubrieron cómo conservarlo, ello conlleva no solo una mayor durabilidad, sino que con el tiempo de “añejamiento” conseguían mejorar su calidad tanto al beberlo, como para su utilización en diferentes aplicaciones para la salud, para ello fabricaron unas ánforas de barro llamadas ´´kebris´´ y lo resguardaban en el subsuelo a temperaturas menos cálidas. Fue tan importante el vino en el antiguo Egipto, que le dieron un carácter divino y es justamente “Osiris” el Dios benefactor que brinda esta bebida sagrada, lúdica y medicinal.

En ese siglo III a.C. el cultivo de la uva, las viñas y la creación del vino, llegan a la civilización griega procedentes de Persia y Egipto, y en Grecia encuentran un terreno fértil tanto para la vid como para las aceitunas, de tal manera que proliferan rápidamente los viñedos y olivares. Los griegos hicieron del vino parte de su cultura, dándole también un lugar sagrado y nombrando a su propio Dios del Vino “Dionisios” pero su consumo era exclusivo de las clases altas, de la esfera intelectual y los políticos, en Grecia este licor tuvo un carácter meramente hedonista, asociado siempre a las artes y las ciencias, de hecho ahí nace el concepto de Simposio (Reunión para beber), con el paso de los años posteriormente descubrieron las primeras propiedades para uso medicinal e iniciaron dándole aplicaciones en este sentido, las más conocidas son relatadas por Homero tanto en la Ilíada como en la Odisea.

Fueron justamente los griegos en asociación con los Fenicios (los primeros en conquistar los mares), los que extendieron su uso y lo trasportaron por vía marítima para hacerlo llegar al norte de África y a Europa, es a través de la isla de Sicilia que ingresa a lo que hoy conocemos como Italia, en aquellos entonces llamada Enotria (tierra de viñas y vinos) por la gran cantidad de vides y olivares en la región descubierta y que de alguna manera ya era explotada en parte por los Etruscos.

Fue alrededor del año1000 a.C. en que el vino llego a Italia, los Romanos también lo adoptaron como propio y con gran beneplácito, no solo lo adoptaron, difundieron su consumo y también nombraron a su Dios, el famoso Dios ´´Baco´´ el Dios del Vino para los Romanos y de donde viene el término “bacanales” o auténticas “borracheras” con todo lo adicional que sucede con ellas, una gran diferencia con los griegos, quienes lo utilizaron de una manera absolutamente lúdica, de hecho era muy mal visto aquel que se emborrachaba en la antigua Grecia y aunque los romanos le dieron “vuelo a la hilacha”, no obstante fueron muy significativos, pues en los años siguientes el gran desarrollo del Imperio Romano se extendió enormemente y persistió por varios siglos, entre los años 500 a.C. y 200 d.C. lo llevaron a las Galias (Francia), Germania (Alemania) e Hispania (España) donde encontraron terreno extremadamente fértil, clima idóneo y una gran variedad de cepas diferentes del fruto, por ello cultivaron amplias extensiones de viñedos, esta localización geográfica privilegiada para cultivar la vid y hacer el vino se deduce claramente, pues desde finales del siglo III hasta nuestros días, los viñedos europeos siguen hasta la fecha, ocupando los mismos espacios físicos.

En nuestros días sabemos mucho más del vino en todos los aspectos, nunca como hoy existe tal producción, distribución y sofisticación del mismo en tantas partes de nuestro globo terráqueo, es claro también que el soporte científico actual permite saber con mucha mayor precisión sus influencias en la salud de los seres humanos, he aquí lo más destacado de ello.

En primer lugar debo mencionar que el efecto protector del alcohol tomado con moderación produce una reducción del nivel del colesterol LDL (malo) y un aumento del colesterol HDL (bueno), así mismo, una reducción en el nivel excesivo de plaquetas, lo que reduce los riesgos de trombosis, adicionalmente hoy sabemos con claridad que tiene una acción antioxidante por los polifenoles contenidos en el vino, principalmente el resveratrol y la quercetina.

En los bebedores moderados tanto del sexo masculino como del femenino, se ha documentado una reducción en el riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares de entre un 30 y un 40 %, y de aproximadamente un 20% de mortalidad en general, la relación entre el consumo de alcohol y mortalidad indica que tanto los abstemios como los ¨borrachos¨, presentan una mortalidad más elevada que el consumidor moderado de vino, el cual equivale a unos 30 gramos de alcohol por día, es decir, 2 a 4 copas en el hombre y 2 a 3 en la mujer, hasta 300 cc y 200 cc respectivamente según los datos oficialmente aprobados por la Asociación Americana de Cardiología.

Los polifenoles son un grupo muy grande de substancias de origen vegetal, que están ampliamente distribuidas en las frutas, las verduras, el té verde y en el vino, y en este último, son los principales responsables de sus efectos preventivos contra un gran número de enfermedades, entre ellos se encuentran los ácidos fenólicos, los derivados de la tirosina, los estilbenos (resveratrol), los flavonoides y los taninos concentrados, la mayoría de los polifenoles son poderosos antioxidantes, destructores de los radicales libres de oxígeno causantes de diversas enfermedades de tipo crónico-degenerativo como la Ateroesclerosis, el Cáncer, la Enfermedad de Parkinson, la Enfermedad de Alzheimer y por supuesto el propio proceso natural de envejecimiento, estas substancias tienen la capacidad de frenar la acción oxidativa de los radicales libres, bloqueando así los daños causados por todo el desgaste que implican los hábitos y estilos de vida modernos, pero muchos de ellos muy inadecuados.

Algunos antioxidantes son producidos por el propio organismo, mientras que otros los recibimos de los alimentos ya comentados y ricos en vitaminas C, E, beta caroteno, el selenio y los ¨famosos¨ polifenoles, el vino tiene una notable contribución de estos elementos, específicamente de resveratrol, incluso ya se dispone de resveratrol en otros países en forma de cápsulas y suplementos dietéticos, sin embargo, su uso resulta muy poco práctico, pues se requiere tomar algunos “cientos” de cápsulas por día para obtener el beneficio y su precio es muy alto, equivalente a de varios miles de pesos por día, obviamente es más barato y más rico tomarlo en forma de vino.

El Resveratrol fue descubierto en 1992 por los Dres. Siemman y Creasy de la Universidad de Cornell, es sintetizado por la vid y se encuentra en diversas partes de la planta, principalmente en las semillas y la piel de las uvas, además de su acción antioxidante y como inhibidor de la agregación plaquetaria que definen su efecto cardioprotector, se ha demostrado que posee una poderosa actividad ANTICANCERÍGENA, adicionalmente se le han encontrado propiedades antinflamatorias, estrogénicas, antivirales y neuroprotectoras.

Un hecho muy interesante es la llamada ´¨paradoja francesa” la cual hace referencia a como los franceses que consumen una dieta muy rica en grasa animal, fuman más intensamente y sus niveles de colesterol son más altos que los de los norteamericanos, no obstante, tienen una tasa de mortalidad por infarto al miocardio de tan solo el 33 % comparada con la de los Estados Unidos de América, esta menor mortalidad se debe al consumo diario de entre 300 y 400 cc de vino, que forma parte de la llamada “dieta mediterránea” y que incluye además del vino, mucho más pescado, frutas, verduras y aceite de oliva que los norteamericanos. El consumo de productos lácteos y carne es por supuesto menor entre los franceses que en los anglosajones, estos resultados fueron presentados por los Dres. Curt Ellison y Serge Renaud en 1991 e incluso difundidos masivamente en el programa 60 minutos de la CBS. Hoy se considera que el consumo cotidiano pero moderado de vino, tiene contra las enfermedades del corazón y la circulación, consecuencias benéficas de los polifenoles y en especial el resveratrol que inhibe la oxidación de las LDL.

En otro estudio en 1997, el Dr. Orgogozo de la Universidad de Burdeos, estudió el efecto del vino sobre la capacidad intelectual de 2,273 personas de la tercera edad, entre los participantes que tomaban tres o cuatro copas de vino al día se presentaron 5 veces menos casos de demencia que entre los abstemios y cuatro veces menos casos de enfermedad de Alzheimer, así que en esta fase de la vida, los resultados indican claramente que no causa deterioro intelectual alguno y que no existe motivo para retirar a las personas de la tercera edad el consumo moderado del vino, quizás uno de los pocos placeres que aún pueden tener, y que ignorantemente e injustamente también, muchos profesionales de la salud les retiran de su dieta.

Otros efectos benéficos del consumo del vino y sus polifenoles son que reducen la frecuencia de gripa, infecciones por herpes, infecciones gastrointestinales, caries y cálculos biliares, por otro lado ejerce un efecto muy benéfico en el funcionamiento del aparato gastrointestinal, facilitando la digestión de las proteínas presentes en carnes, quesos, pescados y mariscos y tiene también un efecto favorecedor de la función pulmonar.

Es abrumadora la información que desde la antigüedad, y que por supuesto hoy en día, se dispone sobre el impacto del Vino en la Salud, de hecho es incuestionable, enseguida enlistaré algunos datos destacables en la cronología histórica de la utilización del Vino como MEDICINA, júzguelo Ud. Mismo:

3000 a.C. Papiro egipcio en el que el vino era mencionado como medicina.

2140 a.C. Primeros indicios en China de la utilización medicinal del vino.

2100 a.C. El Vino se incluye en la Farmacopea Sumeria.

1000 a.C. En el texto hindú Charaka Asmita se cita el papel medicinal del Vino.

850 a.C. Homero en la Ilíada y la Odisea es descrito como digestivo, antiséptico y sedante.

460-370 a.C. Hipócrates utiliza el Vino como antiséptico, sedante y diurético.

400 a.C. El antiguo testamento se refiere en diferentes citas a los poderes curativos y saludables del Vino.

124-40 a.C. Esculapio difunde las propiedades medicinales del vino.

77 a.C. Plinio el Viejo (Naturalis Historia) y Dioscorides (De Universa Medica) describen el valor medicinal y el uso terapéuticos de los vinos.

131-201 Galeno utiliza numerosos medicamentos preparados con Vino y escribe ampliamente sobre el uso medicinal del mismo.

Siglo X Numerosas referencias en Oriente y Occidente sobre el uso medicinal y las propiedades curativas del vino.

1310 Se publica Líber Vinis o Libro de los Vinos del Medico Catalán Arnaud de Vilanova, la primera obra dedicada exclusivamente al vino, gran parte de este libro está dedicada a las cualidades medicas del mismo, y es utilizado para mejorar… flatulencia, digestión, infertilidad, el autor menciona: fortifica el cuerpo, el cerebro y produce sangre buena… Paracelso, padre de la farmacología moderna resalta también el valor tónico del vino.

1618 El vino es incluido en la farmacopea de Londres.

1636-1671 Incluido en las farmacopeas de Ámsterdam, Paris, Madrid y Bruselas.

1820 El Vino aparece en la farmacopea de los Estados Unidos de América.

1857 Louis Pasteur publica en Paris ´´Estudio sobre el vino, sus enfermedades, causas que las provocan y nuevos procedimientos para conservarlo y envejecerlo´¨ y expresa: El Vino es la más saludable e higiénica de las bebidas., Pasteur descubre el proceso de fermentación de la uva a través de las levaduras.

1926 Pearl demuestra por primera vez la relación entre el consumo moderado del vino y la longevidad.

1926-1961 Se publican cerca de 1500 trabajos científicos sobre las cualidades terapéuticas y preventivas del consumo moderado del vino.

1961 Masquelier publica sus descubrimientos sobre los polifenoles del vino tinto y su actividad reductora del colesterol.

1988 Henneckens y Stamfer demuestra que el consumo moderado del vino en las mujeres reduce el riesgo de enfermedades coronarias y trombosis.

1990 El Dr. Arthur Klatsky Cardiólogo de Oakland concluye tras revisar 80,000 expedientes que tanto los hombres como las mujeres que consumían vino, eran mucho menos propensos a morir por infarto del miocardio que los abstemios.

1991 Renaud y Ellison presentan los resultados de Paradoja Francesa.

1997 Orgogozo demuestra que el consumo moderado del vino reduce el riesgo de Demencia Senil (Enfermedad de Alzheimer).

1999 Bertelli demuestra el papel preventivo del Resveratrol en Enfermedades Crónico-Degenerativas, incluido el CANCER.

1999 Pezzuto y Renaud demuestran categóricamente que el consumo de Vino disminuye los riesgos de diferentes tipos de Cáncer.

2000 Theobald demuestra que el riesgo de muerte es 51% mayor en los abstemios que en los que consumen vinos moderadamente.

2001-2012 Numerosos estudios in vivo o in vitro demuestran la potente acción del resveratrol y otros polifenoles del vino contra diversos tipos de Cáncer.

No debemos perder de vista los peligros del consumo excesivo del vino, debemos ser muy conscientes de que finalmente contiene etanol, y el etanol aunque sea derivado de la fermentación natural de la uva y no tenga adicionado alcohol como tal, es una sustancia potencialmente adictiva, evidentemente puede generar dependencia en algunas personas, y sin duda su consumo excesivo puede acarrear consecuencias muy negativas en la salud, habrá individuos en donde pudiera ser preferible evitar el consumo de vino.

Por otro lado, es importante recordar que en nuestro Valle de Guadalupe se produce el 85% del vino mexicano y que de manera bastante vergonzosa, el consumo de vino per cápita en nuestro país no llega a 1 botella por persona y por año, cuando en los países europeos el consumo per cápita se encuentra en el orden de las 60 a 70 botellas anuales y los Estados Unidos de Norteamérica ya son el consumidor número 1 del mundo por volumen, no así per cápita, no perder de vista por favor que México ostenta también el primer lugar en Obesidad infantil y un 60-70 % de la población mexicana son adultos obesos, el consumo de “coca cola” también es el más alto del mundo.

En conclusión, podemos decir que hoy día hay suficiente evidencia científica de que el consumo moderado del vino tinto, estimado en no más de 300 cc para los hombres y 200 cc para las mujeres, proporciona realmente una mayor protección a la salud que otras bebidas alcohólicas y no alcohólicas, esta protección es esencialmente dada por el resveratrol y los demás polifenoles del vino y es particularmente útil, sobre todo como PREVENTIVO en procesos crónico-degenerativos como Enfermedades Cardiovasculares, Cáncer y Enfermedades Mentales.

Dr. Homero Fuentes de la Peña

Oncólogo Médico

Presidente Fundador ProOncavi A.C.

1 thought on “VINO Y SALUD

  • Hola he leído con interés su artículo sobre el vino sus orígenes, desarrollo y bondades en la salud humana. La importancia de beber moderadamente vino para contribuir a preservar el buen funcionamiento del organismo y todo esto está muy bien, es interesante.
    Pero tengo unas preguntas y dudas sobre el vino. El vino caduca, es decir pierde sus propiedades benéficas? Como saber si un vino ya no es útil, cambia el sabor, el color, se vuelve dañino al organismo? Cuál es el tiempo de vida útil del vino?, hablo del vino embotellado que ha sido tratado con algunas medidas de cuidado como mantenerlo en lugar seco, alejado de la luz y sin moverlo. Cuál es la diferencia en los vinos que son tapados con corcho de los que no lo son, o que tienen tapones artificiales? Agradezco de antemano su atención y respuestas.

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