MAMITIS

MAMITIS

Es una fase alrededor de los dos años de edad en la que los niños se sienten fuertemente apegados a mamá, lloran al separarse de ella, solo quieren brazos, no toleran perderla de vista, no aceptan el acercamiento de nadie más y rechazan a quien lo intente, en esta edad aun no son capaces de sentir empatía, así que muestran el rechazo muy abiertamente. Exigen constantemente la atención de mamá, quieren su compañía y cuidados exclusivamente para ellos, muestran celos hacia su papá o hermanos, no permite que mamá haga otras actividades que no sean estar con él, volviendo esta etapa agotadora para la mamá.

Esta etapa se diferencia del complejo de Edipo o Electra, ya que se da tanto en niños como en niñas por medio de un apego hacia mamá y en los complejos es hacia el padre de sexo opuesto, la mamitis es una necesidad de seguridad sin que exista una atracción o sentimiento de posesión hacia el padre del sexo opuesto como pasa en el Edipo y Electra.

Los niños que suelen quedarse al cuidado de los abuelos, los tíos, guardería, etc. también pasan por esta etapa solo que tienen más recursos para superarla fácilmente.

¿Qué puede desencadenar esta fase en los niños?

Es una fase de inseguridad que atraviesan los niños, que provoca que se aferren a mamá para buscar sentirse protegidos, “junto a mamá, nada puede pasar”. Algunos factores desencadenantes son los siguientes:

  • La llegada de un hermanito
  • Entrar a guardería
  • Una enfermedad que haya pasado recientemente
  • Que mamá empiece a trabajar fuera de casa
  • Que se le deje al cuidado de otras personas con mayor frecuencia
  • Cambio de domicilio

El apego y los lazos afectivos que se crean con los hijos se forman desde su nacimiento e incluso antes. El bebé aprende que en los brazos de mamá se siente seguro, confortable, querido y que nada le pasará mientras esté con ella. En esta edad a pesar de ser más independientes, de poder desplazarse solos, hablar y expresar sus gustos y preferencias, cuando se desencadena la inseguridad por alguna de las causas mencionadas anteriormente buscan con más empeño la cercanía con mamá.

¿Cómo resolver la mamitis en los niños?

A pesar de lo cansado y estresante que puede ser esta etapa para la mamá, está en sus manos la solución, sencillamente, aplicando el sentido común, se trata de ayudar a su hijo (a) a recuperar su autonomía y seguridad.

Establecer rutinas, los niños necesitan seguirlas para sentirse seguros y tranquilos en su ambiente, aprenden a identificar los momentos en que serán atendidos. Los hábitos repetitivos ayudan a construir un equilibrio emocional y a brindar seguridad.

Permitir su autonomía cuando los niños muestren interés en hacer las cosas por si solos, comer, vestirse, lavarse, etc. se les debe dejar ya que esto encamina a la independencia. Los niños van aprendiendo poco a poco a separarse de sus padres, pero también los padres tienen que aprender a separarse de sus hijos. Si la mamá toma esta etapa de separación con calma, evitando prolongar el apego, transmitirá tranquilidad y seguridad a sus hijos.

Cuando el niño (a) pasa por esta etapa lo mejor será que la separación se dé de manera gradual, jugando por ejemplo, utilizando cualquier juguete que le entretenga separarse unos centímetros, después unos metros sin dejar de hablarle para que se sienta seguro, finalmente se le puede dejar solo en la habitación por unos instantes y luego volver a buscarle.

Es importante también que aprendan a estar solos con papá y/o con los abuelos, es por eso que mamá debe introducirlos para facilitar el desapego a ella, primero haciendo alguna actividad entretenida, jugar, leer, etc. y dejarles solos con ellos hasta que poco a poco irán haciendo actividades más rutinarias, hasta finalmente sentirse seguros con ellos de manera que ya no sea necesaria la presencia de mamá.

Recordemos que es una fase pasajera y requiere de paciencia, cariño y dedicación. “El sentimiento de seguridad no es una condición natural sino un camino potencial de desarrollo que puede o no, ser recorrido” (John Bowlbyautor de la teoría del apego).

Angélica Mar

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