LA LACTANCIA, UNA FUENTE DE SALUD PARA LA MADRE

LA LACTANCIA, UNA FUENTE DE SALUD PARA LA MADRE

Hoy en día los beneficios de la lactancia para el recién nacido están fuera de toda duda. Además de contener todos los nutrientes necesarios para su desarrollo, la leche materna le proporciona importantes defensas para protegerlo de enfermedades como los catarros, bronquitis y diarreas, inclusive en el largo plazo es una prevención contra alergias y la obesidad, entre sus principales beneficios.

De hecho, es política de las instituciones de salud fomentar que las madres amamanten a sus hijos desde la primera hora de vida, mantener la lactancia como única alimentación en los primeros seis meses y complementarla con otros alimentos hasta los dos años de edad.

Pero ¿qué pasa con la mamá? ¿Sabía usted que amamantar a su hijo contribuye a cuidar su propia salud, física y emocional?

Entre sus principales beneficios, la lactancia es una fase natural que viene a completar el sano desarrollo del ciclo de la reproducción iniciado con el embarazo.

Para empezar, esta maravillosa fuente de salud ayuda a reducir el riesgo de hemorragia posparto, una de las mayores causas de mortalidad materna cuyo diagnóstico es más delicado cuando se presenta durante las 24 horas siguientes al alumbramiento.

Este mecanismo de protección se pone en marcha en cuanto el bebé empieza a succionar porque estimula la producción de oxitocina, una hormona de la glándula pituitaria que además de dar al seno la señal para que fluya la bajada de la leche propicia contracciones en el útero facilitando la eliminación de los restos de sangre y placenta que siguen al alumbramiento, los llamados loquios.

Adicionalmente, las contracciones uterinas facilitan que el vientre de la madre se recupere y retorne al estado previo al embarazo, es decir, ayuda a recuperar su figura sin necesidad de dietas que pueden debilitar el organismo durante este periodo.

Otro efecto de los cambios hormonales en el organismo materno durante la lactancia es que puede permanecer por varios meses sin menstruación.

Sin menstruación se conservan mejor los niveles de hierro en el organismo ya que la cantidad que usa de este importante mineral en la producción de leche es mucho menor del que pierde con el sangrado menstrual, ayudando a preservar a la madre del riesgo de anemia.

El hierro se encuentra en cada célula del cuerpo humano y es esencial para producir las proteínas hemoglobina y mioglobina cuya función vital está relacionada con el transporte y almacenamiento del oxígeno en el organismo.

La hemoglobina se encuentra en los glóbulos rojos de la sangre, capta el oxígeno de los pulmones para llevarlo a los demás tejidos y recoge el dióxido de carbono para transportarlo de nuevo a los pulmones hasta ser expulsado del organismo. Por su parte, la mioglobina es una proteína muscular cuya función principal es almacenar oxígeno; sus mayores concentraciones se encuentran en el tejido esquelético y el cardíaco, los cuales requieren grandes cantidades de oxígeno para satisfacer la demanda energética de las contracciones y movimientos corporales.

Preventiva en la diabetes

Las investigaciones científicas documentan que la producción de leche es un proceso metabólico activo que requiere en promedio el uso de 200 a 500 calorías al día, equivalentes a nadar 30 vueltas en una piscina o montar en bicicleta, cuesta arriba, durante una hora cada día. Por ello, afirman que las madres que lactan tienen una ventaja al perder con más facilidad el peso ganado durante la gestación.

Este efecto metabólico es sumamente importante para las madres que han tenido diabetes en el embarazo y los estudios demuestran que las madres lactantes con antecedentes de diabetes gestacional tienen menor nivel de azúcar en la sangre que las que no lactan.

Para las mujeres que están en alto riesgo de desarrollar diabetes, la pérdida de peso durante la lactancia puede repercutir en un menor riesgo de diabetes en su vida futura. A su vez, mujeres con diabetes tipo I anterior a su embarazo, tienen tendencia a necesitar menos insulina mientras lactan, debido a su reducción en los niveles de azúcar en la sangre.

Cáncer y Osteoporosis

Los estudios disponibles indican también que el embarazo y la lactancia pueden ayudar a prevenir el cáncer de mama, de útero y ovarios e infecciones de las vías urinarias.

Dar de mamar ayuda a remineralizar el sistema óseo. Los huesos se debilitan durante la gestación porque en este periodo los nutrientes satisfacen primero las necesidades del bebé. A futuro, esto ayuda también a disminuir la posibilidad de fracturas de la cadera en la menopausia y de padecer artritis. Las investigaciones concluyen que las mujeres que no dan de mamar tienen un riesgo cuatro veces mayor de padecer osteoporosis.

Beneficios psicológicos

Los reportes de investigaciones científicas también asocian la lactancia como una protección contra la depresión posparto y relacionan el incremento de los niveles de la hormona oxitocina con el surgimiento de sentimientos positivos, como amor, apego y felicidad, factores que favorecen el vínculo de la madre con el bebé, proporcionándoles a los dos mayor seguridad y sensaciones de mutua tranquilidad.

Luego de repasar sus beneficios no cabe la menor duda de que la lactancia es uno de los mayores regalos de la vida para las madres que deciden amamantar a sus hijos.

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