CUATRO TIPS PARA PREVENIR EL CÁNCER DE MAMA

CUATRO TIPS PARA PREVENIR EL CÁNCER DE MAMA

Si pudiéramos hablar de una “epidemia” de salud en estos tiempos modernos, sin duda el Cáncer lo sería, y sin duda también, el que se localiza en la glándula mamaria femenina encontraría la más amplia de las cabidas en este espacio. Y es que en este estilo de vida moderna (que los humanos hemos “adoptado”) hay muchas más cosas malas que buenas, ejemplos sobran y para “muestra un botón: todavía en este siglo XXI observamos con claridad que muchas de las personas que viven en “el campo”, gozan de una mejor salud y una mayor longevidad que en los entornos urbanos.  Seria infantil pensar que esto es obra de la casualidad.

La estadística nos dice que, en México, 2 mujeres por HORA pierden la vida debido al Cáncer de Mama, y 40% o quizás más de los casos que se presentan, podrían haber sido evitados si modificáramos ciertos factores de este “moderno estilo de vida” que nos está “empujando” todos los días hacia este túnel sin retorno que conocemos genéricamente como Cáncer de Mama, pero que en realidad se trata de un nutrido grupo de padecimientos diferentes llamados así.

El cáncer junto con otras enfermedades crónico-degenerativas, según las estimaciones estadísticas, triplicarán la cantidad de personas enfermas para el año 2030, haciendo aún más caótico -y creo yo- que colapsando al “arcaico e inoperante” Sistema de Salud  de nuestro país.

El mundo a través de las diferentes Asociaciones y Consejos Médicos y en ausencia de una causa clara que provoque el Cáncer, ha encontrado que este grupo de enfermedades son definitivamente multifactoriales, y ha descrito más de 50 factores de riesgo para padecerlo, algunos modificables y otros NO modificables, y de estos mencionaré dos:

a) el género: definitivamente el primer factor de riesgo es el hecho de ser mujer, pues el Cáncer de Mama en el varón en México, tiene una relación de un caso por cada 278 mujeres.

b) los factores mal-llamados hereditarios: Es más correcto hablar de predisposiciones genéticas, como la presencia de Cáncer familiar que vemos en la abuela, la madre y una o varias hijas de esa descendencia, y que en no pocas ocasiones está asociada a mutaciones de los genes BRCA 1 y/o BRCA 2, sin embargo, estos casos corresponden al 5-10% de todos los Canceres de Mama y por lo tanto el restante 90-95% son esporádicos y no están relacionados a estos hechos (NO modificables por cierto), pero definitivamente no tan frecuentes como lo son los  factores modificables que si están al alcance de nuestra decisión y voluntad.

Son  precisamente los factores modificables de riesgo, la razón de ser  de esta publicación, no solo por el hecho de que  podríamos evitar el 40% de los casos de Cáncer Mamario, sino porque justamente por su naturaleza “modificable”, repercutirían directamente en los índices multidimensionales de la Calidad de Vida de las mujeres y las familias mexicanas.

Mencionaré solamente los 4 factores de riesgo mejor relacionados a la presencia de Cáncer mamario, cuya modificación podría cambiar el panorama de salud en México.

  1. Sobrepeso y Obesidad: México tiene el primer lugar mundial en obesidad infantil y alrededor del 70% de los adultos tenemos sobrepeso. La obesidad es el punto de partida inicial para muy diversos problemas de salud, iniciando por los metabólicos como la Diabetes tipo II y las enfermedades Cardiovasculares y culminando con varios tipos de Cáncer, particularmente el Cáncer de Mama no podría quedarse ajeno a ello.

Es claro que la mujer “gordita” tiene más riesgo de padecerlo que la mujer “delgada”, por supuesto que este sobrepeso u obesidad está relacionada en la gran mayoría de los casos a los malos hábitos alimenticios y el sedentarismo de la vida moderna.  El mantener un peso saludable es como mantener la sana contabilidad de un restaurante, si, (por extraño que les parezca), finalmente es el balance entre los ingresos y los egresos, en el restaurante serian de dinero y en el organismo de calorías.  La diferencia en esta analogía son los objetivos diferentes, mientras en el restaurante los ingresos  necesariamente tendrán que ser mayores a los egresos, siendo muy elevados, podrían llevarnos incluso a la riqueza, así como las perdidas cotidianas y prolongadas arruinarían el negocio; en el organismo los ingresos no podrían ser excesivamente grandes porque nos llevarían a la obesidad y a la muerte, pero tampoco podrían ser demasiado bajos porque nos llevan a la desnutrición y finalmente también a la muerte si la situación se prolongara indefinidamente.

Si nosotros hiciéramos conciencia de esto y mantuviéramos a nuestro organismo dentro de los rangos de un peso saludable, siempre obtendría un “blindaje” contra muchísimas enfermedades y sucedería que nuestra “barrera inmunológica” se mantendría “robusta e impenetrable”.

A nuestro cuerpo hay que cuidarlo y no agredirlo con “comida chatarra” ya que especialmente estos “pseudo-alimentos” y “chuchulucos” con grandes concentrados de azúcar, justamente son los que alimentan a esas células cancerosas que viven en nosotros todos los días, obviamente al robustecerlas y reducir nuestro aparato inmunológico simplemente propiciamos que el Cáncer tenga muchas más posibilidades de hacerse presente.

El alimento de calidad por el contrario, nos da nutrición a nivel celular, fortalece y re-juvenece a nuestro organismo día a día, mantiene el equilibrio entre las sustancias estructuralmente necesarias para qué la compleja red del sistema inmune opere, y de esta correcta operatividad se deriven cientos de funciones de nuestro organismo, muchas de ellas vitales y muchas otras productoras de bienestar.  Asimismo reducimos considerablemente la producción de radicales libres que nos conducen al envejecimiento y a la enfermedad.  Sobresaturarlo con exceso de calorías (y además de calorías de mala calidad), implica una falta de amor y respeto por uno mismo, el proporcionarle la calidad y la cantidad necesaria, así como el agua y los electrolitos y minerales suficientes en relación a nuestra edad, género, constitución y grado de actividad física y mental, le hará funcionar bien y por muchos años, pues fue diseñado para durar muchos años más de lo que vivimos los humanos en promedio.

El Tip # 1 es claro y contundente:  comer bien (no es comer mucho, es comer lo que necesito y de la mejor calidad posible) y mantener un peso adecuado a la talla y complexión física, reducirá considerablemente las posibilidades de enfermarse.  El Cáncer de Mama tiene una relación causal con el sobrepeso y la obesidad de entre un 20% y un 40% en los diversos estudios clínicos disponibles en todo el mundo.

  • Ejercicio Físico: Dice la tradición de los abuelos que entre más viejo seas, mayor actividad física debes tener, esos antiguos consejos no pocas veces encierran bastantes “gotas de sabiduría” y lo digo porque hace apenas unos años, la WHO, o para los hispano-parlantes la OMS (Organización Mundial de la Salud) de alguna manera lo avala, ya que recomienda como norma general de salud, la práctica de un ejercicio moderado al menos 30 minutos y 5 días a la semana, sin exclusiones  por género, edad, o enfermedad.

Y este es precisamente el Tip # 2, veamos brevemente por qué:  En la medida que nuestra edad avanza nuestro metabolismo se “enlentece” por razones de lógica elemental, ahora necesitamos “menos combustible” para realizar las mismas funciones, necesitamos menos horas de sueño también, sin embargo solemos mantener la misma ingesta de alimentos, pues en casa siempre se ha cocinado y se ha servido la mesa con proporciones semejantes, simplemente es por costumbre familiar,  no reparamos en el hecho de que ya no necesitamos el mismo volumen de “combustible” pues como dije ya, nuestro metabolismo se ha hecho más lento y no requiere lo que antes requería para funcionar.

Solemos también en el estilo de vida contemporáneo, tener más espacios libres conforme nos vamos acercando a la edad madura o a la vejez, los hijos crecieron, los compromisos económicos son menores y por lo tanto dedicamos más espacio de tiempo a descansar, o al menos a tener una actividad más relajada, hay menos trastos y menos ropa que lavar en casa, más aun si los hijos ya se independizaron.  “Culturalmente” ya eres una señora mayor, a lo mejor ya te jubilaste y entonces “ya no necesitas” hacer ejercicio, puede que tengas los “huesos porosos” y te puedes fracturar o hacer algún daño si insistes en hacer actividades de las “jóvenes”.  Absoluto error, si bien la naturaleza te irá limitando la intensidad y el tiempo que te ejercitas de manera completamente “natural”, el limitarlo nosotrxs por estas razones culturales, solo acelerará el envejecimiento, reducirá la resistencia, disminuirá la flexibilidad y te hará más propicia a accidentes y a enfermedades crónicas.

El ejercicio físico es un excelente promotor de la juventud de nuestro organismo, con su práctica regular, se liberan los radicales libres y se generan anti-oxidantes y endorfinas que nos dan una  excelente sensación de bienestar y que físicamente tonifican y revitalizan nuestros huesos, músculos, sistema digestivo, linfático, respiratorio y cardiovascular principalmente, así mismo nuestra inmunidad se ve claramente favorecida cuando hacemos ejercicio, este obviamente tendrá que estar relacionado a la edad, las condiciones físicas y las circunstancias de cada persona o de cada paciente, pero la recomendación general es: 30 minutos de ejercicio físico 5 días a la semana.

  • Hormonales: La ingesta de sustancias hormonales ya sea en forma de tabletas, inyectables o alimentos, son también un área que pudiéramos modificar sensiblemente reduciendo su consumo, pues bien, resulta que alrededor del 40% de las pacientes tienen algún tipo de Cáncer Mamario que encuentra al menos parte de su origen en una situación dependiente de hormonas femeninas, particularmente estrógenos, así que la ingesta indiscriminada o demasiado prolongada de anticonceptivos o sustitutivos hormonales para la menopausia y/o el consumo de alimentos “hormonizados” como el pollo y la carne que han sido manipulados o estimulados para su crecimiento con hormonas en criaderos o granjas con fines únicamente comerciales, son un importante factor de riesgo para desarrollar este tipo de Cáncer mamario luminal (hormonal).

 Por el contrario, el evitar la ingesta de hormonas, el embarazo antes de los 30 años y por supuesto la lactancia materna durante un año al menos, son factores fuertemente protectores contra el desarrollo de este tipo de Cáncer.

Observemos que pasa en el estilo de vida moderno en relación a este punto: El consumo de alimentos y medicamentos con hormonas en nuestro entorno es cada vez mayor, muchas mujeres o no se embarazan o lo hacen después de los 30 años, la lactancia materna o se evita, o se hace solo por periodos pequeños de tiempo, a veces por razones laborales y muchas otras por preferencias personales y por vanidad, pues las glándulas mamarias sufrirán “los efectos de la gravedad” según las creencias populares, entonces nos queda claro ¿porqué hay más Cáncer de Mama y en este factor de riesgo como se puede prevenir? (Tip # 3).

  • Existen además medidas específicas para reducir los riesgos y detectar oportunamente el Cáncer Mamario, están claramente difundidas por los diferentes medios de comunicación y las redes sociales, y permiten tanto el diagnóstico oportuno como la prevención de Cáncer de Mama, pero hacemos muy poco caso de ello, a veces por ignorancia,  por decidía, por falta de recursos económicos o tiempo disponible o por temor; muchas veces he escuchado: yo no me hago la Mamografía “no vaya a ser que me duela mucho o me salga algo“ como si por no hacérsela, ese “algo” desapareciera por arte de magia.

La Mamografía de Tamizaje (en personas sanas a partir de los 40 años de edad) ha demostrado a nivel mundial que reduce la mortalidad del Cáncer de Mama en un 30% (descubre a tiempo lesiones que por su pequeñez pasan desapercibidas a la exploración física) sin embargo, en México en los últimos 25-30 años solo ha impactado en un 4%. La razón es muy simple, las mujeres mexicanas no acuden a realizársela, más aún, mientras en México 1 ó 2 mujeres de cada 10 llegan a tiempo con el Oncólogo, en Estados Unidos, Europa y los países del primer mundo, 9 de cada 10 lo hacen. La diferencia también es muy simple, han desarrollado el hábito de la autoexploración mamaria y la conciencia e importancia de ello desde la escuela, desde que son unas jovencitas, cosa que en nuestro país pocas veces vemos.

Con tristeza me he percatado en mi practica de casi 30 años de especialista en Oncología, que estamos muy lejos de lograr esta conciencia y este hábito, escasamente nuestras mujeres están familiarizadas con sus propias mamas. O sea que el Tip # 4 es una autoexploración mamaria mensual y una Mamografía anual de buena calidad (esta última después de los 40 años)

Además de estas acciones específicas para la glándula mamaria claramente establecidas, existen otros elementos de gran utilidad en la prevención del Cáncer mamario que enumerare y que aportan en la reducción de riesgos:

1) Acudir con el Oncólogo aun para problemas No-Malignos, las Mamas no son un órgano ginecológico.

2) Utilizar cuando es necesario el Ultrasonido antes de los 40 años o añadirlo a la Mamografía después de los 40 cuando procede, aporta para mejorar la calidad de la imagen y por ende la certeza diagnostica.

3) Tener presente que se cuenta hoy día con determinaciones en sangre y en tejido, que nos dan una estimación de riesgo (a través de marcadores tumorales o determinación de BRCA) para la posibilidad de desarrollar Cáncer en un futuro próximo. 4) Estudios adicionales para la Mama están disponibles cuando la mamografía y el ultrasonido no bastan, entre ellos tenemos la Tomografía Computada, la Resonancia Magnética o la Elastosonografía como los más destacados.

5) Existen ya datos confirmados para poder utilizar las llamadas medidas “Reductoras de Riesgo” en personas específicas y altamente susceptibles de desarrollar Cáncer de Mama (y Ovario también), para ello se cuenta con: Cirugía y Medicamentos tanto hormonales como Anticuerpos o Vacunas, la selección de los pacientes adecuados para ello es la clave del éxito; por supuesto no aplican para toda la gente, por ahora solo una pequeña proporción de la población mexicana tiene acceso, pero en un futuro no lejano, esta proporción irá en aumento y podrá beneficiar a miles de personas.

Mujer mexicana te hago un atento llamado a mover tu conciencia y a ser responsable de la parte que a ti te corresponde, nadie mejor que tú misma puede cuidarte y amarte, recuerda que Octubre es el mes rosa.  El mes mundial en la lucha contra el cáncer de mama, pero el año tiene 12 meses en los que tú, sin necesidad de publicidad puedes hacerte responsable de tu salud.

“PREVENCION EN ACCION”

Dr. Homero Fuentes de la Peña.

Oncólogo Medico

Presidente Fundador ProOncavi A.C.

presidencia@prooncaviac.org

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