EL GRAN PROBLEMA DEL CÁNCER HOY

EL GRAN PROBLEMA DEL CÁNCER HOY

Ahora que inicia la temporada de fiestas decembrinas, permíteme hacerte un llamado a la cordura y ser un poco el “aguafiestas”. Te aseguro que al final lo vas a agradecer, podrías llevarte el mejor regalo de fin de año que pudieras imaginar.

Inicio con esto: Aunque personalmente a mí me sucede exactamente lo contrario, veo con cierto grado de sorpresa como a mucha gente los “datos duros” no le son importantes, o quizás no le son tan impactantes como en mi concepto deberían serlo, aun no comprendo claramente porque, sin embargo, sucede más a menudo de lo que creemos y por supuesto, quisiéramos.

 Sin embargo estos “datos duros evidencian una problemática usualmente compleja y digna del más cuidadoso análisis, particularmente cuando estos números nos están reportando un fenómeno de trascendencia universal  en tópicos como la Salud, la Calidad de Vida de las personas, la Ecología, la Política o la Economía, por solo mencionar algunos de ellos.

Según los últimos datos de INEGI 2020, somos alrededor de 127 millones de mexicanos, 51.2% mujeres y 48.8% hombres.  La esperanza de vida para la mujer mexicana es de 79 años y para el hombre de 74 años, un promedio de 76.5 años, lo cual hace evidente que nuestra pirámide poblacional está envejeciendo y en 15 años propiciará un panorama mucho más complicado sobre todo considerando que solo el 6.2% del PIB se dispone para el rubro de salud en nuestro país (uno de los más bajos del mundo).

 Por otra parte la distribución de la riqueza se divide en clase baja: 59.16%, clase media 39.16% y clase alta con tan solo 1.7%, lo cual por sí mismo, nos deja ver la inequidad existente y la gran proporción de mexicanos con recursos limitados, (a pesar de vivir en un país con grandes recursos naturales y múltiples fuentes de producción que lo hacen ser un país privilegiado y ampliamente dotado), evidentemente esta desigualdad genera problemas de  índole social y asistencial, y un porcentaje estimado del 40% de mexicanos sin acceso a la Salud en cualquiera de sus vertientes.

Desde 2010, “The Oncologist Paper” ya pone “sobre la mesa” un hecho que se ha modificado en los últimos años, el tabaco a dejado de ser el factor de riesgo general más importante en cáncer, para otorgarle ese “galardón” al sobrepeso y la obesidad.  Vivimos en el país con el primer lugar en población infantil obesa y cerca del 70% de los adultos presenta sobrepeso también, es evidente que hoy, ser mexicano es sin duda un factor de riesgo para padecer cáncer, y un factor literalmente “de peso”.

Es impresionante el consumo de carbohidratos (azúcares) que tenemos en nuestro país, pero es aún más alarmante, la compleja y mala calidad de dichos carbohidratos, los cuales están ampliamente distribuidos en los productos “chatarra” abundantes en el mercado nacional ante la complacencia y en algunos casos el contubernio de las autoridades correspondientes.

Somos vergonzosamente uno de los países con más alto consumo de coca cola en el mundo.  Los “pastelitos” se encuentran ampliamente distribuidos en las tiendas de conveniencia y supermercados, es más, en las cooperativas escolares, y esta combinación letal de coca cola y pan se ha convertido en el desayuno común de chicos y grandes. De hecho el sabor “dulce” está marcadamente presente en nuestras preferencias y el gusto de nuestros compatriotas, incluso más que en otras culturas, sin contar el grado de adicción generado por su consumo y la propensión al cáncer que perse presentan los azúcares, para los seres humanos.

Por otro lado, para clases sociales más favorecidas, además de este consumo irresponsable de azúcares, existen también los excesos en las cantidades de carnes rojas, lácteos, grasas y alimentos salados, todos ellos ingredientes comunes en nuestra cocina mexicana.  Al mexicano le gusta “taquear y changarrear” y abusa en extremo de ello, entre más grasoso, más salado y más picante mejor y no se diga ahora que vienen las fiestas decembrinas.

Culturalmente en México la época navideña se asocia a grandes “comilonas”, hasta se ha acuñado jocosamente denominar “Maratón Guadalupe-Reyes” al periodo comprendido entre el 12 de diciembre y el 6 de enero, en función de las festividades y sus singulares excesos.  Pareciera que estamos compitiendo para ver quien come más y por supuesto quien bebe más.   Y ya que hablamos de beber, ¿qué bebemos en México? pues la ya mencionada coca cola y demás sodas gaseosas, cerveza en abundancia y bebidas de alta graduación alcohólica, (en contraste con el consumo de vino de mesa -la única bebida recomendada por las asociaciones médicas para consumo moderado- que es de tan solo 1 botella per cápita por año, uno de los índices de consumo más bajos del mundo). 

Sumen por favor las calorías y consulten la báscula antes y después del “Maratón”, los resultados casi siempre son trágicos, estamos cometiendo un verdadero atentado contra nuestra salud y no parecemos reparar en ello, nos ufanamos de lo que comemos y bebemos en esta época, sin reparar en el daño.

De seguir tan mal como vamos, se prevé un incremento de 50% en los casos de Cáncer para el año 2020, en relación con 2010, alrededor de 15 millones lo padecerán, y junto con las enfermedades del Corazón y la Diabetes Mellitus tipo II cobrarán las vidas de muchos compatriotas (Informe Mundial del Cáncer e INEGI 2016).  Por otro lado la agencia internacional de origen francés: Globocan, desde 2012 pronosticaba una incidencia de 14,067,894 personas con Cáncer y una mortalidad por ello de 8,201,575, es decir un 58.29% de los casos para los siguientes 3 a 6 años.  Las principales causas de muerte por Cáncer en la mujer serán: Mama, CACU, Hígado, Estómago y Cáncer de Pulmón, mientras que en el hombre: Próstata, Colon, Pulmón, Estomago e Hígado.

 Para el 2030 (en solo 10 años mas), Lancet Oncology, estima 21.3 millones de casos y 13.1 millones de muertes en el mundo, casi 3 veces más lo que tenemos en la actualidad…. No sé a ustedes, pero a mí el panorama me parece francamente aterrador, sobre todo si en nuestro país seguimos teniendo muchas imprecisiones para diagnosticar en forma temprana y oportuna y como consecuencia seguimos con una mortalidad ascendente.  La proyección de supervivencia a 5 años, para los pacientes con cáncer, es de 90% para la enfermedad localizada, 67% para enfermedad regional y 10% para enfermedad diseminada, sin embargo, a pesar de todas las campañas y todos los esfuerzos, en México solo se diagnostican a tiempo 1 o 2 de cada 10 cánceres de mama, ¡imaginen los cánceres “internos” que no dan síntomas iniciales como: Colon, Pulmón o Próstata!  Obviamente estos se diagnostican temprano verdaderamente como un hallazgo o una mera casualidad, por ello la única opción viable es reducir los riesgos de tener cáncer iniciando con la alimentación saludable.

Por qué insistimos en la alimentación… ¿Cómo es que dañamos a nuestro organismo comiendo inadecuadamente? Haciendo una analogía, ¡sería algo así como ponerle gasolina de la peor calidad a un carro último modelo y de carreras!, no olvidemos 2 cosas esenciales:

1) Los seres humanos estamos diseñados para vivir 100 años o más, somos justo nosotros los que terminamos con nuestras vidas antes por no cuidar esa “maravillosa maquinaria”

2) La naturaleza propia de nuestro organismo, es producir células potencialmente cancerígenas todos los días de nuestra vida, y es nuestro sistema inmunológico, justamente el que inhibe su desarrollo justamente hasta dañarlo de manera irreversible, por ejemplo:

a) ingiriendo comida “chatarra” por largos periodos de tiempo,

b) no ejercitándonos y manteniéndonos con sobrepeso,

3) fumando y bebiendo excesivamente o exponiéndonos sustancias toxicas o a algunos microorganismos.

¿Por qué es tan importante el Sistema Inmunológico? ¿Por qué debemos cuidarlo y fortalecerlo con una alimentación y ejercicio adecuados?  Hablemos un poco de este gran ejercito de defensas para entender como esta en nuestras manos destruirlo o cuidarlo:

Se conoce como Inmunidad, al conjunto de mecanismos que un ser humano posee para enfrentarse a la invasión de cualquier cuerpo extraño y para hacer frente a la aparición de tumores, cuenta con una Inmunidad innata y una inmunidad adquirida, y pone en “juego” para ello tanto órganos linfoides como mieloides y a sustancias denominadas humorales, los principales constituyentes linfoides son elementos especializados que realizan funciones tanto específicas como complejas, se interrelacionan hábilmente entre ellas y entre sus principales representantes se cuentan a los linfocitos, monocitos, macrófagos, células NKC (natural killer cell) y a las células dendríticas, entre los factores humorales, que regularmente circulan en nuestra sangre y nuestra linfa, tenemos sustancias como la PCR (proteína C reactiva) y el complejo y organizado Sistema del Complemento, un mecanismo perfectamente “montado” para eliminar a los antígenos (invasores externos o internos de nuestro cuerpo) mediante la producción de Anticuerpos (producidos precisamente para defendernos)…

En la Oncología del siglo XXI, se trabaja fuertemente en los tratamientos de Inmunoterapia, es claro que en los años venideros vendrán a sustituir a la Quimioterapia con la que ahora se combinan.  Estas nuevas terapias tipo “vacunas” empiezan a lograr resultados sorprendentes en particular en aquellos tumores más inmunogénicos como el Melanoma de Piel, el Cáncer Pulmonar, de Colon, Vejiga, Riñón y aún del Cáncer Mamario.  Destaco por sus resultados iniciales y su bajo nivel de efectos adversos las sustancias que atacan a PD-1 (Programmed Cell Death) y que constituyen los llamados anti-PD1 y anti PDL 1 conocidos como “checkpoints” que bloquean el punto de control inmune entre el receptor-co-inhibidor-regulador, que es clave en la actividad de las células inmunes de los linfocitos T, potenciando la respuesta celular incluyendo los mecanismos anti-tumorales; estas sustancias son 2 fármacos que brindan resultados iniciales muy promisorios: el Nivolumab y el Pembrolizumab, ambos ya se encuentran disponibles en el mercado farmacéutico para su uso clínico, no obstante y por desgracia, su costo es considerablemente elevado, más aún cuando se recomienda su uso en combinación con los tratamientos ya disponibles como la Quimioterapia.

Pero a pesar del avance científico y de esta nueva generación de medicamentos la mortalidad sigue en aumento.  Realmente hay tantas cosas que hacer en países como el nuestro donde tenemos una problemática tan arraigada y un nivel educativo en salud tan bajo entre nuestros pobladores, que seguimos viendo en la práctica cotidiana, pacientes mayoritariamente con enfermedades avanzadas con los que poco podemos hacer, porque un gran número de veces, estos pacientes no fueron responsables de cuidar su salud para reducir sus riesgos de tener cáncer.

Considero absolutamente necesario tomar conciencia y hacer algo por nosotros mismos y los nuestros, antes de que la aterradora previsión estadística ya mencionada nos alcance.  La alerta roja ante el cáncer es todo el año, en cualquier momento, a cualquier hora, en cualquier lugar y a cualquier persona le puede llegar este terrible diagnóstico. Así que disfruta de las fiestas decembrinas con responsabilidad y respeto para tu propio organismo, bríndate y bríndale a tu familia la mejor versión de ti misma (o). 

Conocer para Vivir nos ofrece estos consejos básicos en estas fiestas:

  1. Al preparar la comida, utiliza condimentos suaves como perejil, hierbas de olor o jugo de limón y evita condimentar en exceso.
  2. Evita el consumo de azúcares refinadas. Sustituye con miel o piloncillo.
  3. Pide porciones pequeñas de los alimentos que puedes comer, prueba de todo, pero en pequeñas porciones.
  4. Comienza cada alimento con verduras y frutas frescas. Continúa con las carnes y quesos y al final con las harinas o cereales.
  5. Toma de seis a ocho vasos de agua al día.
  6. Evita carnes rojas y de cerdo. Sustitúyelas por pollo, huevo, pescado y cereales.
  7. Realiza comidas pequeñas y frecuentes, de cinco a seis veces al día. Esto evitará que subas de peso.
  8. Aprovecha estas fiestas para salir a caminar, practicar algún deporte o actividad de relajación. La actividad tras las comidas y cenas navideñas ayuda a la digestión y a sentirse más ligero.
  9. Come despacio y disfruta de la conversación con tus familiares y amigos durante las cenas.
  10.  Por cada copa de alcohol, toma un vaso de agua.
  11.  Procura tomar bebidas naturales.
  12.  Procura no utilizar mantequilla en tus platillos navideños.
  13.  Prepara barra de ensaladas.
  14.  Evita dentro de lo que consumas la comida chatarra.
  15.  Se vale comer postres, siempre y cuando procures utilizar poca azúcar o preferentemente consumir platillos con fruta.

Y recuerda en tus propósitos de año nuevo incluir: amarte, tocarte (auto explorarte), estar al pendiente de ti y de los tuyos, vivir en armonía, descansar, disfrutar la vida, reír mucho, comer saludablemente, hacer 60 minutos de ejercicio al día, disminuir tu estrés diario, tener sexo seguro o si te parece más fácil decídete a aplicar el 5210 en tu vida:

5 porciones de frutas y verduras al día.

2 horas menos de computadora y televisión al día.

1 hora o más de actividad física todos los días.

0 bebidas azucaradas, toma más agua.

Lleva este mensaje a tu núcleo de influencia, probablemente te otorgues, o le otorgues a alguien, el mejor regalo navideño que jamás hubieran podido soñar… No tener Cáncer.

A nombre del equipo de PROONCAVI A.C. (Pro oncología y Calidad de Vida) te deseamos unas felices fiestas.

Dr. Homero Fuentes de la Peña

Especialista en Oncología Médica

Presidente Fundador ProOncavi A.C.

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