ALIMENTACION Y CÁNCER

ALIMENTACION Y CÁNCER

En la actualidad la relación entre alimentación y cáncer se ha estado estudiando de manera exhaustiva y esto debido a que es una relación que genera dos  vertientes de gran importancia, la primera orientada al estudio de alimentos que pueden prevenir la aparición de esta enfermedad, y la contraparte el descubrir qué alimentos son los que están íntimamente relacionados con la aparición de ésta.  Hasta la fecha no es fácil establecer una relación que sea clara y directa entre la alimentación y el cáncer, sin embargo, son muchos los estudios que se han realizado y tan amplia la información que estos estudios nos han arrojado, que al estudiarlos de manera global son más que convincentes.

Entendamos entonces que el cáncer es una enfermedad que no es originada  por una sola causa, si no que en su generación existen diferentes factores; por eso se dice que el cáncer es una enfermedad multifactorial. De manera general las causas del cáncer las podemos agrupar en dos grandes grupos: causas externas y causas internas, dentro de esta última se encuentra la “predisposición Genética”,  lo que quiere decir que en ciertas familias se hereda un gen anormal que hace que sus miembros presenten una alta probabilidad de presentar cáncer. Esto ocurre en un muy pequeño porcentaje (5% a 10%) del total de los casos.  En la actualidad se sabe que el cáncer es ocasionado por causas externas, es decir, por exposición a sustancias químicas o agentes físicos que afectan los genes de las células, transformándolas en células cancerígenas. Dentro de estos factores externos destacan la dieta cotidiana, la obesidad, el tabaquismo, las infecciones, entre otras.

En esta ocasión nos encargaremos de hablar la importancia de la dieta diaria para prevenir en manera de lo posible la aparición de estas alteraciones, entendamos que el objetivo de una buena nutrición y una dieta balanceada  es mantener sanos  a los tejidos y órganos del cuerpo para ayudarlos a defenderse de cualquier factor externo que pueda ocasionar una enfermedad como el cáncer. El vínculo entre alimentación y riesgo de cáncer es complejo y no es fácil de establecer, principalmente porque en nuestra dieta contiene productos muy variados.

Hace algunos años, estudios científicamente validados han establecido relaciones entre el tipo de alimento que ingerimos y el desarrollo del cáncer, y esto nos sirve de dos maneras; ubicando alimentos que previenen la aparición de esta enfermedad para que con este conocimiento hagamos cambios específicos en la dieta y podamos prevenir la aparición de ésta. En la década de los 80´s las investigaciones establecían que un 35% de los tumores malignos tenían origen o estaban relacionados con factores alimentarios, comparándose así con el riesgo que produce el tabaco, es así como los expertos sitúan a la alimentación como uno de los factores de riesgo tumoral más importantes dentro de los factores ambientales y prevenibles.

Se estima que un cambio en la dieta puede reducir la incidencia global de cáncer en un 30 a 40%, lo que equivale a entre 3 y 4 millones de casos en el mundo. Si sumamos el tabaco, se puede estimar que entre un 60 a 70% de los cánceres son evitables.

Datos de estudios recientes con respecto a la dieta y nutrición mostraron que el consumo de frutas y vegetales es un factor decisivo en la reducción del riesgo de desencadenar un cáncer.

Por tal motivo podemos hacer las siguientes recomendaciones:

CONSUMIR SOBRE TODO ALIMENTOS DE ORIGEN VEGETAL

Consuma por lo menos cinco porciones diarias (como mínimo 400 g) de una variedad de hortalizas no feculentas y frutas. Consuma cereales (granos) y leguminosas (legumbres) relativamente sin elaborar con cada comida. Limite el consumo de alimentos ricos en almidón refinado.

Un enfoque integral de las pruebas científicas demuestra que la mayoría de las dietas que protegen contra el cáncer están compuestas sobre todo por alimentos de origen vegetal.

Un mayor consumo de varios alimentos vegetales probablemente proteja contra cánceres de diversas localizaciones. Por “dietas basadas en alimentos de origen vegetal” se entienden las que hacen hincapié en los alimentos vegetales con alto contenido en nutrientes y en fibras alimentarias, y de baja densidad energética. Los vegetales no feculentos y las frutas probablemente protejan de algunos cánceres. Por su baja densidad energética, probablemente también protejan contra el aumento de peso.

MANTENIMIENTO DEL PESO CORPORAL

Mantener el menor peso posible dentro de los márgenes normales de peso corporal. Procure asegurar que el peso corporal durante la niñez y la adolescencia se proyecte hacia el límite inferior dentro de los rangos de normalidad. Mantenga el peso corporal dentro de los márgenes normales de variación a partir de los 21 años. Evite los aumentos de peso y el aumento de la circunferencia de la cintura durante toda la vida adulta.

El mantenimiento de un peso saludable a lo largo de toda la vida puede ser una de las formas más importantes de protegerse del cáncer. También protegerá de diversas  enfermedades crónicas comunes. En términos generales, el aumento de peso, el sobrepeso y la obesidad son mucho más comunes en la actualidad que en los decenios de 1980 y 1990. El sobrepeso y la obesidad aumentan el riesgo de algunos cánceres. También incrementan el riesgo de varias afecciones, como la dislipidemia (trastornos de colesterol y triglicéridos), la hipertensión y los accidentes cerebrovasculares, la diabetes tipo 2 y las enfermedades del corazón. Es probable que al sobrepeso en la infancia y la edad temprana le sucedan el sobrepeso y la obesidad en la edad adulta.

LIMITAR EL CONSUMO DE ALIMENTOS DE ALTA DENSIDAD ENERGÉTICA

Evite el consumo de bebidas azucaradas. Consuma pocos alimentos de alta densidad energética. Consuma poca “comida rápida”, o evítela del todo. El consumo de alimentos de alta densidad energética y de bebidas azucaradas está aumentando en todo el mundo y probablemente esté contribuyendo al incremento mundial de la obesidad.

Esta recomendación general está pensada fundamentalmente para prevenir y controlar el aumento de peso, el sobrepeso y la obesidad.

Los comestibles consistentes sobre todo en productos elaborados, que a menudo tienen gran proporción de grasas o azúcares, suelen tener mayor densidad energética que los comestibles consistentes en alimentos frescos. Considerada en su conjunto, la evidencia científica demuestra que no son los componentes específicos de la dieta los que causan los problemas, sino su aporte en densidad energética. Debido al agua que contienen, las bebidas tienen menor densidad energética que otros alimentos. Sin embargo, las bebidas con azúcar proporcionan energía pero no parecen inducir la saciedad, ni una reducción compensatoria de la ingesta ulterior, y promueven así un sobreconsumo de energía y por ende el aumento del peso.

LIMITAR LA INGESTA DE CARNES ROJAS Y NO CONSUMIR CARNES ELABORADAS

Las personas que se alimentan regularmente con carnes rojas deben consumir menos de 500 g por semana, con una mínima proporción (o ninguna) de carnes procesadas. Un enfoque integral de las pruebas científicas también demuestra que muchos alimentos de origen animal son nutritivos y saludables si se consumen en cantidades “moderadas”.

Las personas que siguen distintas dietas vegetarianas tienen un riesgo bajo de contraer algunas enfermedades, incluidos ciertos cánceres, aunque no resulta fácil separar estos beneficios de las dietas de otros aspectos relacionados con el modo de vida, como no fumar, beber poco alcohol, etc. Además, la carne puede ser una fuente valiosa de nutrientes, en particular de proteínas, hierro, cinc y vitamina B12. Las carnes rojas o procesadas son causas convincentes, o al menos probables, de algunos cánceres. Las dietas con niveles elevados de grasas animales son a menudo relativamente altas en energía, lo que incrementa el riesgo de aumento de peso.

PROCURAR SATISFACER LOS REQUERIMIENTOS NUTRICIONALES SÓLO POR MEDIO DE LA DIETA

Para prevenir el cáncer no se recomiendan los suplementos alimentarios. Las pruebas científicas demuestran que dosis altas de suplementos nutrientes pueden proteger contra el cáncer, pero también pueden causarlo. Los estudios que muestran tales efectos no guardan relación con el uso extendido entre la población general, en la que el equilibrio entre los riesgos y los beneficios no puede predecirse en forma confiable. Una recomendación general de consumir suplementos para la prevención del cáncer podría tener efectos adversos inesperados. Es preferible aumentar el consumo de nutrientes importantes incorporando a la dieta habitual alimentos que los contengan.

Para concluir, podemos hacer mención que este binomio denominado alimentación/cáncer es de suma importancia, ya que como lo hemos descrito previamente una alimentación adecuada nos puede ayudar a prevenir este tipo de enfermedades, lo cual se traduce como una mejora en la calidad de vida.

Dr. César Medrano Pérez

2 thoughts on “ALIMENTACION Y CÁNCER

  • Mi Padre y Madre murieron de cancer de colon. Yo ya tengo tiempo ( +- 5 años) que me abstengo de comer carne de res, normalmente como ñpollo y pescado, ademas en el almuerzo 2 huevos revueltos con vegetales y/o frijoles y 3 ajos crudos todos los días y en la noche cereal con fruta y leche descremada. Como la ven, yo espero que esta dieta me ayude a retirar la probabilidad de contraer el cancer. Hace 2 años me operaron de un cancerito en la vejiga. A la fecha no hay resultados positivos de cancer. Que opinan? Gracias. Francisco Javier Perches Iturriaga. Edad 88 años

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