VINOS DE CALIDAD

White Rose and Red Wine

VINOS DE CALIDAD

Hay quienes hacen vino y en consecuencia negocio, y también los hay quienes hacen negocio con algo que dan por llamar vino. Haciendo a un lado a estos últimos, podríamos considerar que en la actualidad la mayoría de los vinos son de una calidad bastante decente. Obviamente que algunos pueden ser considerados de mejor calidad o más finos que otros. Si no, ¿de qué otra forma podríamos explicar la amplia gama de precios que existe entre ellos, aun siendo estos del mismo tipo? ¿qué caracteriza a los vinos finos y los diferencia del resto?

Los criterios para juzgar la calidad de un vino se basan en conceptos bastante subjetivos como son: complejidad, balance o equilibrio, longitud, profundidad y concentración.  Conceptos que nos pueden parecer muy vagos por su imposibilidad de medirlos objetivamente, ya que sólo probando el vino podremos determinar si el vino en cuestión posee las características de ser de alta calidad. Y en virtud de que cada quien tiene gustos diferentes o al menos diferentes formas de percibir, así mismo serán las opiniones que sobre la calidad del vino se puedan verter.

Sin embargo, para darnos cuando menos una idea y obtener una ligera experiencia en el arte de distinguir entre vinos de calidad promedio y vinos finos, bien podríamos probar a hacer un ejercicio que -sin convertirnos en jueces profesionales-, si nos permitirá experimentar personalmente los criterios básicos que determinan la calidad de un vino.

Para empezar este ejercicio, hágase de una botella de vino tinto económico de Burdeos, que le puede costar alrededor de los 10.00 dólares. Acto seguido compre una botella de un tinto más fino, también de Burdeos, de la misma cosecha y cuya etiqueta lleve el nombre del distrito específico de donde proviene. Ésta bien podría ser de St. Julien, St. Estephe o de Pauillac. Dependiendo qué tan contrastante quiera usted hacer la comparación, podrá gastar desde 20 a 60 o más dólares por esta segunda botella. De ser posible, y si donde compra el vino existe, consulte a un especialista en vinos e infórmese sobre vinos de Burdeos para que haga una buena elección.

Descorche, sirva  y compare los dos vinos; el más económico probablemente le resultara  más cristalino, más fácil de ver a través de él  y de color menos profundo. El aroma de este vino se le presentará más fresco, moderadamente intenso y más directo: desplegando aromas a morillas y ciruelas, quizá con algún carácter vegetal y tenues notas de roble quemado. Este primer vino al gusto se sentirá suficientemente placentero. En cuanto a cuerpo este vino económico resultará  probablemente de ligero a mediano,  bastante suave, no muy tánico y de fácil ingesta.

Pruebe entonces el vino más caro, y prepárese para una sorpresa…..  Le sorprenderá descubrir que el vino más caro, de momento le será menos placentero que el más económico.  De primera nariz encontrará roble tostado y especiado, y al hacerlo girar…..a la segunda nariz brotarán aromas de frutillas, moras, tabaco, lápiz y tierra que aparecerán con mucha reserva. En la boca el vino resultará duro,  muy áspero y muy tánico para poder ser disfrutado a cabalidad por ahora.

Pero la calidad del vino no necesariamente va de la mano con el placer inmediato. Algunos vinos, como la mayoría de los más finos Bordeaux (burdeos), necesitan muchos años para armonizar y volverse verdaderamente disfrutables.

Por lo tanto, en esta experiencia, en vez de juzgar el vino por el coeficiente de placer que nos pueda brindar, nos enfocaremos en las características que hablan de su calidad. Y aunque el vino nos resultase tánico, si nos concentramos en paladearlo bien, podremos darnos cuenta que contiene mucha fruta, la cual podría ser suficiente para competir con esta tanicidad.

Al  probar este vino con parsimonia nos percataremos de que pasan grandes cosas en la boca, mientras más lo paseamos por la lengua, más sabor encontraremos, a esto se le llama complejidad.

En tanto que el vino económico es simple, “es lo que es” y no más, el vino de calidad tiene capas de sabor e interés, a esto se le conoce como profundidad. Por otro lado, el vino más costoso aparecerá más saturado de sabor (concentrado) que el vino económico. Y el sabor del vino de calidad se extenderá y se colgará de la lengua por largo tiempo después de pasarlo, esto se llama longitud y entonces se dirá que el vino es largo o que tiene un final largo. También encontraremos que el vino fino parece que mejora continuamente conforme se asienta en la copa.

Y si Usted, -amable lector- tuvo el acierto de que el Burdeos que escogió está completamente maduro, descubrirá además una extraordinaria complejidad y armonía, que excederá por mucho el simple y placentero equilibrio del vino económico.

Salud y larga vida

Arq. Joaquín Fernández Rizo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *