NUTRICIÓN COMUNITARIA

NUTRICIÓN COMUNITARIA

La Nutrición Comunitaria tiene como objetivo mejorar el estado nutricional y de salud de los individuos y grupos de población de una comunidad. Las actuaciones dentro de este campo se basan en la epidemiología, la nutrición, las ciencias de la alimentación humana y las ciencias de la conducta. Los profesionales que desarrollan su labor en este campo participan en la confección y puesta en marcha de políticas y programas de actuación encaminados a fomentar hábitos alimentarios más saludables. Estos tres elementos, grupos de población, políticas alimentarias y nutricionales y programas de intervención, constituyen el eje de actuación del trabajo en Nutrición Comunitaria.

El campo de la nutrición pública originalmente apareció en la literatura científica a mediados de los noventas como un intento de abordar los problemas alimentarios y de desnutrición en los países en desarrollo. Ahora ha evolucionado en los países industrializados, con objetivos particulares como el de mejorar las condiciones de nutrición de amplios sectores de la población, no solo a  nivel individual y hacerlo a través de la promoción de la salud y no a través de un enfoque biomédico.

El campo de la nutrición comunitaria en gran parte comparte las premisas, objetivos y elementos clave de la estrategia de la “salud de la población” o salud pública, pero aplica específicamente a la solución de problemas de nutrición. Ambos tienen como objetivo mantener y mejorar el estado de salud y nutrición de la población y  reducir las desigualdades entre los grupos de población en estas áreas. 

El término “pública” o “comunitaria” en nutrición refleja intenciones claras. Se refiere al trabajo en el interés de la población;  con la participación de la comunidad; y  con todos los sectores involucrados en la sociedad, no sólo el sector de la salud. Exige un actividad intensa de promoción de la salud,  que se centra no sólo en una evaluación de los problemas y análisis de sus determinantes, sino también, en la concertación de fuerzas de la sociedad civil, el sector privado y el gobierno para analizar y recomendar las políticas y programas que tienen como objetivo el empoderamiento de los individuos para adoptar hábitos alimenticios saludables y ejercer mayor control sobre su salud en general.

Las actuaciones en el campo de la Nutrición Comunitaria intentan mejorar los estilos de vida ligados al modelo de consumo alimentario. El objetivo general que define el sustrato filosófico de las intervenciones en la comunidad consiste en aquellas acciones que permitan conseguir gradualmente una adecuación del modelo nutricional. Esta intervención sobre la conducta alimentaria tiene como factores condicionantes los siguientes puntos:

Aceptación Cultural.- Este apartado contempla las variables que sustentan las preferencias y el simbolismo alimentario en la población, en el que juegan un papel importante el acerbo cultural, las tradiciones, el marketing publicitario, la educación sanitaria y el nivel socioeconómico y de salud.

Recurso alimentario viable.- Este punto recoge la potencialidad económica que puede destinarse a nivel individual o grupal para la adquisición de alimentos. También abarca desde un punto de vista psicológico el presupuesto económico que una persona está dispuesta a invertir en su alimentación. Intervienen dos elementos: el poder adquisitivo y el querer comprar.

Disponibilidad alimentaria.- Los factores mencionados interaccionan también con la disponibilidad alimentaria, que podría definirse como la oferta de alimentos que a nivel individual y colectivo representa la potencialidad de elección del consumidor.

Los problemas relacionados con la nutrición contribuyen significativamente a la carga de morbilidad, discapacidad y mortalidad en el mundo. La naturaleza y magnitud de los problemas de la nutrición y la gravedad de sus consecuencias, exigen una alternativa al status quo. La desnutrición está involucrada directa o indirectamente en la mitad de las muertes de la infancia en países en vías de desarrollo.  A pesar del enorme acerbo de conocimiento biológico acumulado en las últimas décadas, existen en todo el mundo cada vez más problemas de obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares, mientras que los malos hábitos alimentarios crecen de forma rampante y las deficiencias de micronutrientes aumentan en la población infantil. La OMS estima que la prevención de los principales factores de riesgo para la salud, de los cuales la gran mayoría están relacionados con la nutrición, podría traducirse en un aumento significativo de la esperanza de vida.

En México, el medio ambiente en particular los alimentos y el entorno comercial así como las condiciones de vida hacen difícil para muchos Mexicanos adoptar hábitos alimenticios y estilos de vida saludables. Por lo tanto nuestros problemas de salud más importantes son la nutrición relacionados con: enfermedades cardiovasculares, ciertas formas de cáncer, diabetes tipo II y obesidad.

En conclusión, la clave para reducir la desnutrición es la prevención. Solucionar de raíz la causa de los problemas de la desnutrición como la pobreza y falta de acceso a la atención médica puede tomar varias generaciones. Sin embargo, la buena noticia es que existe evidencia de que las intervenciones en nutrición comunitaria reducen las tasas de desnutrición y morbilidad en el corto plazo, mientras se sigue trabajando en las problemas subyacentes a largo plazo.

Dr. Javier Velázquez de la Garza

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