LA DIETA DEL FUTURO

LA DIETA DEL FUTURO

Es muy común escuchar que alguien dice que ciertos alimentos le producen diversos malestares, incluyendo alergias, dolores, náuseas o diarrea, gases intestinales, muchas ganas de orinar o algún otro malestar. Lo mismo dicen de la combinación de alimentos, que no se debe ingerir tal cosa con esta otra. Lo interesante es que no a todo mundo le causa los mismos efectos. ¿Será psicológico o todo esto tendrá una base orgánica desconocida? En el mismo caso está la gente que dice que el vodka le emborracha fácilmente, no así el whiskey o el tequila, o al revés. Algunas personas dicen que el vino tinto les produce dolor de cabeza, otras dicen que se les sube la presión. Y cuántas personas dicen no puedo tomar porque estoy tomando medicinas, sin averiguar si realmente existe una contraindicación.

Existe la creencia generalizada de que la Salud Pública es la atención a la salud dirigida por las instituciones gubernamentales, sin embargo, esta disciplina trata de la salud de las poblaciones y no de los individuos en lo particular. Por ello, cuando se trata médicamente a un paciente, todo su manejo está basado en estudios epidemiológicos poblacionales, de hecho un medicamento es probado con muchas personas para ver si en alguna de ellas se presentan efectos indeseables. Se hacen diversas consideraciones pero no se toma en cuenta que cada individuo puede reaccionar de manera distinta para bien o para mal. Todos entendemos que los medicamentos tienen efectos distintos de persona a persona, lo mismo pueden curarse que tener una reacción alérgica. En el mismo caso están los alimentos, si bien alguien puede disfrutar de una manzana o brócoli o de rábanos o de repollo, hay quien no los puede tolerar. El efecto que ejercen diversas sustancias puede llegar a ser muy importante. Se conoce la intolerancia a la lactosa pero no a otras sustancias que también están en la leche. Un perro puede morir si ingiere un par de barras de chocolate y hay quien desarrolla una taquicardia paroxística (palpitaciones excesivas) con una taza de café bien cargado.

De todas estas observaciones, surgió la idea futurística de la medicina personalizada y tratamientos hechos a medida de los individuos.

Hace 60 años. Roger Williams introdujo la idea de la personalización de las características metabólicas, lo cual fue compartido por Linus Pauling, un científico que recibió dos veces el Premio Nobel y Arthur Robinson. Finalmente, en 2007 Horning y Horning acuñaron el término de metabolómica para referirse a un campo en el que se estudian los procesos químicos que involucran metabolitos.

Esta disciplina enfatiza en el hecho de que así como las huellas dactilares son particulares para cada individuo, también lo son  las sustancias que las células de cada persona producen, conformando un perfil particular. Este perfil metabólico está constituyendo uno de los más importantes campos de la medicina del siglo XXI y a partir de esto se podrá personalizar la medicina, de tal manera que cada tratamiento será específico para una persona.

Las posibilidades de esta disciplina son increíblemente amplias, en los últimos años se ha estudiado la relación entre aproximadamente 2,500 sustancias que producen los humanos y lo que resulta de interactuar con 1,200 medicamentos distintos y en combinación con 3,500 componentes distintos de los alimentos, se obtienen relaciones metabólicas que en el futuro permitirán establecer no sólo tratamientos personales, sino dietas únicas, recomendaciones que serán para una persona en lo particular, se habrá terminado el uso general de los medicamentos en dosis y horarios estándares.

A raíz de los resultados de la investigación que se llamó Proyecto Genoma, se pudo iniciar un campo que poco a poco va consolidando la idea de los genetistas de que la genética médica fuera un campo de la medicina para convertir a ésta en un campo de la genética. Es decir la medicina del futuro y por supuesto la prevención y la nutrición serán establecidas con el concurso de la genética.

Aunque en la actualidad este campo se está iniciando, ya en algunos casos se está empleando. El caso del cáncer de mama es el primero de los tratamientos personalizados, pero ahora se contempla en todos los tumores, lo mismo en aspectos nutricionales, en áreas como el Síndrome Metabólico, diabetes, obesidad y otros. No pasarán muchos años para que la metabolómica sea una práctica generalizada.

Héctor Rivera Valenzuela

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