¿Qué son las drogas?  

Son sustancias muy peligrosas que al introducirlas al organismo producen alteraciones para el funcionamiento de la personas, son capaces de crear adicción por el deseo de seguir consumiéndolas. Existen algunas drogas que producen tolerancia, lo que lleva a consumir mayor cantidad de droga cada vez, ya que el organismo se adapta al consumo y necesita una mayor cantidad de sustancia para conseguir el mismo efecto, a fin de evitar el síndrome de abstinencia.

La necesidad del adicto por consumir drogas es más fuerte que su deseo. Esto provoca que pierda todo concepto de moralidad y hace cosas que, de no estar bajo el influjo de una droga, jamás haría, como mentir, robar, prostituirse y en casos extremos hasta matar. Las drogas se convierten en su centro de la vida, llegando a afectarlo en todos los aspectos; como en el trabajo, en las relaciones familiares, en la escuela, el estudio, en su aspecto personal, etc.

¿Qué causas originan la drogadicción?

Su consumo se puede dar por curiosidad o presión de los amigos, para ser aceptados en un grupo, para socializar fácilmente, experimentar placer o experiencias nuevas, por rebeldía, tener baja autoestima, aliviar la ansiedad, la depresión, el estrés, el aburrimiento, o para resolver problemas personales.

¿Cuáles son los riesgos de consumirlas?

Principalmente afectan a la salud, dañan el organismo de la persona que las consume,   como el sistema nervioso, circulatorio, o digestivo, ocasiona alteraciones de tipo psicológico, familiar y social al provocar conductas problemáticas o desadaptadas como tendencias paranoicas, alucinaciones, neurosis, etc., creando para el adicto y su familia un ambiente caótico: Las drogas solamente tienen consecuencias negativas.

¿Cómo protegernos contra la drogas?

Contando con un buen servicio de salud, asistir a actividades recreativas, sociales, culturales o religiosas, tratar de habitar en comunidades seguras (fraccionamientos, colonias, vecindarios)  sin tolerancia a las drogas y a la violencia.

Teniendo la habilidad para afrontar la adversidad, contar con una autoestima alta, así como un alto grado de motivación para obtener logros; un alto contenido de valores convencionales bien cimentados, llevar a cabo buenas relaciones entre padres e hijos, un hogar estable, con buen manejo de disciplina y de establecer límites a los hijos, con  supervisión constante de los padres, dotándolos de información apropiada sobre drogas y violencia. Poder contar con escuelas de calidad que ofrezcan a las jóvenes oportunidades para el éxito y la participación, así como la buena relación entre ellos.

Lic. T.S. María Teresa Real Aguilar

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