La comprensión actual de la fisiología materna y fetal indica que los beneficios
de proporcionar atención dental durante el embarazo son muy superiores a los posibles riesgos.

Prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades orales, incluyendo radiografías dentales necesarias y el uso de la anestesia local, son muy beneficiosos y pueden llevarse a cabo durante el embarazo con ningún riesgo adicional fetal o maternal cuando se compara con el riesgo de no proporcionar la atención.

La Academia Americana de Periodontología, por ejemplo, insta a los profesionales de salud oral para proporcionar servicios de prevención como al principio del embarazo, como sea posible y proporcionar a tratamiento para la infección aguda o fuentes de sepsis, independientemente de la etapa del embarazo. El momento en que esa atención se proporcione es de vital importancia dado que la salud bucal de las mujeres embarazadas tiene el potencial de afectar el estado de salud bucal de sus hijos.

Durante el embarazo, ciertas infecciones de la madre pueden influir sobre la duración de la gestación (parto prematuro, antes de las 37 semanas) y también pueden afectar al feto. Por ello, la prevención de la infección congénita y perinatal es un problema de salud pública, a considerar en los programas de control prenatal. El período más seguro y confortable para el tratamiento odontológico electivo de la embarazada ocurre entre las semanas 14 y 20 de la gestación, dado que el útero se ubica bajo el ombligo, este período se puede prolongar hasta la primera mitad del tercer trimestre del embarazo.

Se recomienda postergar las reconstrucciones extensas y cirugías complejas hasta después del parto. En caso de necesitar un tratamiento de urgencia, éste debe brindarse y no postergarse, independiente del período de embarazo en el que se encuentre la paciente.

El tratamiento odontológico es seguro durante el embarazo. Éste debe coordinarse entre los profesionales que atienden a la gestante en los centros de salud.    

Las urgencias odontológicas, referidas al manejo de la infección y dolor,deben resolverse al momento de producirse.  Procedimientos diagnósticos, como radiografías dentales, pueden realizarse,cuando sean necesarias, durante todo el embarazo, cuidando mantenermedidas de protección (uso de delantal y protector tiroideo de plomo, películasde alta velocidad).

La atención de la embarazada considera intervenir precozmente, con medidas preventivas de autocuidado (educación para mantener su salud bucal y la de su hijo, técnica dehigiene bucal, dieta favorable para una buena salud bucal), prevención específica decaries (profilaxis, flúor tópico), tratamiento de caries (obturaciones, terapias pulpares,exodoncias), tratamiento de enfermedad gingival y periodontal.  Todas estas intervenciones se pueden realizar durante el embarazo siempre y cuando el caso lo amerite.

C.D. Bernardo Bogarin López

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *