Es un tumor que nace de las células del colon y/o recto que empiezan a crecer de forma anormal y fuera de control desarrollando un tumor maligno llamado cáncer colorrectal.

El Cáncer colorrectal (CCR) es la segunda causa principal de muerte por cáncer en México y el tercero más frecuente dentro de la patología oncológica en la población general, afectando en igual proporción a hombres y mujeres. A pesar de ser una neoplasia ubicada en pacientes de mayor edad (60ª) actualmente se han descubierto casos en personas de 40, 30 y 20ª, de la misma manera su incidencia se ha incrementado en mujeres, entre otras causas por el aumento en el tabaquismo.

Es una patología que crece exponencialmente en México y el mundo debido a la adopción de malos hábitos dietéticos y el mantenimiento de costumbres perjudiciales.

Para 1994, el Registro Histopatológico de Neoplasias en México (RHNM) informó 62,725 casos nuevos, cifra que se elevó a 108,064 en el 2002, lo que repercute directamente en la mortalidad global por cáncer en el interior de la población, lo que ha dado como resultado que las neoplasias malignas actualmente ocupen el segundo lugar en mortalidad dado que una de las principales razones del aumento observado, tanto en el número de casos como en la tasa de mortalidad, se deriva del incremento de la esperanza de vida, mismo que conlleva al envejecimiento de la población. Así, el cáncer es un proceso que requiere múltiples alteraciones de tipo genético que ocurren en períodos prolongados; y, si además se le agrega la susceptibilidad a los carcinogénicos, la inmunosupresión, o la comorbilidad, entonces se puede explicar la razón por la cual el adulto mayor tiene un alto riesgo para desarrollar la enfermedad.

El CCR es una neoplasia que se presenta con mayor frecuencia a partir de los 50ª de edad, en México se carece de información sobre las tasas de incidencia del CCR ya que no existen registros poblacionales que permitan el cálculo del mismo, sin embargo, se tiene el número de casos nuevos notificados por los patólogos y médicos oncólogos incorporados al RHNP.

Para el 2002, el CCR, dentro del panorama epidemiológico internacional, ocupó el cuarto lugar dentro de las neoplasias a nivel mundial en hombres y tercer lugar en mujeres, se observó además que es un padecimiento propio de la edad adulta y existe un crecimiento muy acentuado a partir de los 45ª tanto en hombres como en mujeres hasta alcanzar su valor máximo a los 65ª y más, en cuanto a la tasa global de incidencia y mortalidad por género, se observó al sexo masculino predominando sobre el femenino. En México, para el 2002 el CCR se ubicó dentro de las 10 primeras causas de morbilidad aumentando en 110% más la mortalidad nacional a partir de 1985, situación que da como resultado un patrón ascendente, en relación al género, el cáncer de colon predomina ligeramente en las mujeres con el 51 vs 49% y el cáncer de recto 53 vs 46% predominando en hombres.

En cuanto a la distribución geográfica el comportamiento epidemiológico internacional indica que Estados Unidos y Oceanía tienen las tasas más altas de incidencia y dentro del panorama epidemiológico nacional, Baja California se encuentra en el tercer lugar después del Distrito Federal y Chihuahua.

Con lo anterior, se puede afirmar que la alta incidencia de CCR en el mundo occidental es debido tanto a factores ambientales como higiénico dietéticos, así como al progresivo envejecimiento de la población y al factor migratorio hacia los países con alta incidencia de CCR aumentan tanto la tasa de incidencia como de mortalidad y fortaleciendo el hecho de que los factores ambientales juegan un papel importante en la etiología del CCR.

En general observamos un incremento en la mortalidad global por CCR, situación que adquiere relevancia particular debido al efecto que tiene en la demanda y utilización de los servicios de salud, ya que han rebasado la capacidad de respuesta institucional y, por ende, dicha situación repercute en la oportunidad y en la calidad de atención.

De ahí la urgencia de implementar medidas tanto de prevención primaria como de diagnóstico oportuno, ya que en la actualidad, en la mayoría de las instituciones de nuestro país se carece de programas preventivos dirigidos al cáncer en general y al CCR en particular, a fin de contener el peso del cáncer sobre la salud de esta población y la modificación de los factores de riesgo de alta prevalencia, motivo por el cual hoy en día la atención únicamente se ha enfocado a la restauración del daño.

La etiología del CCR es compleja, incluye la interrelación de factores ambientales y genéticos, aproximadamente el 75% de los tumores malignos del colon y recto se presentan en pacientes sin factores de riesgo conocidos, a la fecha, los estudios realizados sugieren que la obesidad, inactividad física, exceso de alcohol, tabaquismo y una dieta alta en grasas y/o baja en frutas, vegetales o fibra se asocian a un incremento en el riesgo de tumores benignos y malignos del colon y recto.

A continuación se enumeran algunos

Factores de riesgo:

1.- Dieta (grasas, proteínas carnes rojas)

2.- Consumo de alcohol y tabaco

3.- Predisposición hereditaria

Factores que disminuyen el riesgo para CCR:

1.- Consumo de frutas, vegetales y vitaminas (A, E y C, carotenoides, suplemento vitamínicos)

2.- Consumo de café

3.- Actividad física y masa corporal

4.- Analgésicos como: sulindaco, aspirina, celecoxib

5.- Terapia de sustitución hormonal

Dentro del comportamiento etiológico del CCR podemos enumerar que: en el 75% de los casos es de origen esporádico, el 20% familiar y entre el 5 y 10% hereditario,

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS Y SIGNOS DE UN CÁNCER COLORRECTAL?

Los síntomas dependerán del tamaño y localización del tumor, los siguientes datos clínicos de sospecha son:

  • Cambios en los hábitos intestinales (diarrea o estreñimiento)
  • Sangrado por el recto
  • Heces oscuras
  • Anemia (fatiga y cansancio inexplicable)
  • Oclusión intestinal
  • Dolor abdominal intenso
  • Sensación de vaciamiento intestinal incompleto
  • Pérdida de peso inexplicable

¿CÓMO SE HACE EL DIAGNÓSTICO DEL CÁNCER COLORRECTAL?

  • Un interrogatorio con respecto a los síntomas que refiere el paciente
  • Una exploración física
  • Una serie de estudios que nos van a permitir confirmar la sospecha de cáncer colorrectal:
  • Marcadores Tumorales
  • Sangre Oculta en Heces
  • Colonoscopía con toma de biopsia
  • Tomografía Computada de Abdomen y Pelvis
  • Rx de tórax
  • Ultrasonido hepático
  • Resonancia Magnética (en casos necesarios)

El tratamiento de elección para el CCR depende de la localización del tumor y la etapa clínica de la enfermedad.

Dentro de los tratamientos que se utilizan están:

  • Cirugía: Es el tratamiento más frecuente y el tratamiento principal, se utiliza para resecar pólipos, el tumor y evaluar la diseminación de la enfermedad, disminuir la carga tumoral para mejorar la respuesta a la quimioterapia y resecar los sitios que están afectados por tumor.
  • Quimioterapia: Son medicamentos que se administran por la vena y tienen la finalidad de complementar el tratamiento quirúrgico y evitar la diseminación de células cancerosas o destruir las células diseminadas.
  • Radioterapia: El tratamiento consiste en administrar radiaciones al sitio del tumor, con la finalidad de mejorar el control local de la enfermedad.
  • Terapia Biológica: Son tratamientos especializados que tienen la función de alterar el crecimiento y desarrollo celular en sitios específicos de la célula.

Actualmente la quimio prevención está enfocada a disminuir la posibilidad de desarrollar CCR, por lo que los datos epidemiológicos sugieren que las dietas ricas o suplementadas con carotenoides, antioxidantes, calcio, vitamina D, folatos o multivitamínicos, así como una dieta rica en frutas y vegetales, suplementos de cereales y una limitada ingesta de carne, particularmente roja, y la ingesta de fármacos como la aspirina, el piroxicam y sulindaco, pueden disminuir el riesgo de Cáncer Colorrectal.

Dr. Gabriel Gustavo Fernández VillalobosCirujano General – Cirujano Oncólogo

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