En un ambiente tan contaminado y con cambios climáticos que cada vez se presentan en forma por demás extremosa, no es raro presentar diversos tipos de alergias sobre todo si se cuenta con la predisposición para ellas. Así, se pueden manifestar como rinitis, dermatitis, conjuntivitis, etc., que hacen que las personas vean afectada su calidad de vida y desempeño en general, además de abusar de medicamentos que más que ayudar a mejorarse complican la enfermedad y generalmente se hacen dependientes de éstos cuando son administrados sin orientación por un médico calificado o simplemente por indicación de un empleado inexperto de farmacia, lo que es inadecuadamente más popular en nuestro medio. Lo correcto en estos casos es acudir cuanto antes con un médico titulado para recibir el tratamiento más adecuado y oportuno que erradique o limite la enfermedad de manera específica para cada paciente en particular. Las recomendaciones generales para pacientes alérgicos siempre son el evitar tener alfombras y cortinas en casa, así como no estar en contacto con el polvo, etc. lo que pone en situación de tener que vivir en una “cápsula de cristal” para evitar dichos factores de riesgo. Pero hay una serie de recomendaciones generales que vale la pena considerar sobre todo para prevenir las alergias en lo posible y que generalmente no son indicadas en consultorio ni mucho menos en una farmacia, entre las que se encuentran las siguientes:

  • Uso de purificador de aire con filtro HEPA. Se recomienda que por lo menos el tiempo que la persona se encuentra durmiendo, que son de 6 a 8 horas en promedio, esté respirando aire lo más limpio posible en su recámara y esto se logra si se utiliza un purificador de aire de los cuáles se ofrecen en el mercado de muchas marcas y calidades, pero el lector debe considerar que el que le servirá para evitar las alergias será el que incluye un filtro llamado “HEPA”. Este filtro de aire (del inglés «High Efficiency Particle Arresting», o «recogedor de partículas de alta eficiencia») puede retirar no todas, pero sí la mayoría de partículas que nos afectan, como son las esporas de moho, el polvo incluyendo sus ácaros, la caspa de mascotas y otros alérgenos irritantes que se encuentran regularmente en el aire. No basta con solamente sacudir el polvo de las habitaciones, lo que solamente lo disemina, sino que se debe complementar esta medida frecuente con el uso del sistema de filtro HEPA cada noche, lo que puede ser de gran ayuda para el control de la cantidad de alérgenos circulantes en el aire. Se recomienda activar el purificador por lo menos desde una hora antes de ingresar a la recámara para encontrarla en condiciones óptimas. Evite que el aire se dirija a usted, mejor en sentido opuesto para no afectar las vías respiratorias con el frio. Si el clima está muy seco y caliente, el uso complementario de un humidificador ultrasónico sería lo ideal, colocando cada aparato en esquinas opuestas. Esta medida dual es muy recomendable para evitar enfermedades respiratorias en los niños y en personas mayores o postrados en cama, además de ideal para pacientes asmáticos. El costo es accesible y los venden en la mayoría de las tiendas grandes de autoservicio. Una alternativa sería el purificador con sistema ionizante o lo mejor, con ambos sistemas incluidos. No es un simple ventilador, que es lo peor que se puede usar en estos casos, es un purificador de aire con filtro HEPA.

  • Aire acondicionado (AC) del automóvil. Existe el mito popular de que es perjudicial su uso sobre todo cuando se padece de alergias, lo que es un error que debemos ignorar; lo importante es saber utilizarlo en forma correcta. Se debe considerar que por las ventanillas de los automóviles entran a la cabina infinidad de polvo y alérgenos que se van recogiendo por el camino recorrido y más en días secos de calor extremo o con vientos intensos, sin olvidar las vialidades no urbanizadas y la contaminación por otros vehículos. Cerrar las ventanillas es lo adecuado pero, para mantenerse en un ambiente con temperatura apropiada se requiere de activar el aire acondicionado. Lo mejor es siempre utilizar el AC, ya sea para bajar o subir la temperatura en una graduación que sea no muy diferente a la exterior para evitar los cambios bruscos, pero mantener en los trayectos las ventanillas cerradas de preferencia durante todo el tiempo de los mismos. Si el aire acondicionado se activa todos los días se mantendrá limpio y seco pero, si lo deja de usar por dos o más días se recomienda que, antes de subirse al carro abra todas las puertas, suba al máximo la calefacción así como la fuerza del aire y lo encienda por uno o dos minutos; con esta maniobra se seca la humedad del sistema y sus ductos y se evita el crecimiento de hongos que sí serían perjudiciales para la salud. Ya seco, se nivela la temperatura y aire a lo deseado. Esta técnica de limpieza de AC funciona y se nota porque hasta los malos olores, generados por los hongos acumulados si no se usa regularmente, desaparecen inmediatamente por lo que recuerde hacerla regularmente. Así, podrá siempre circular con las ventanillas cerradas en un ambiente más libre de alérgenos externos. Otro detalle importante, ya que la temperatura interior es la deseada coloque el sistema en forma de reciclaje de aire, para que sea el propio el que circula, así no metemos los contaminantes de los otros vehículos. Recuerde, la temperatura debe ser confortable para el usuario pero no extrema evitando los cambios bruscos.

  • Evitar gotas para la nariz y ojos. Solamente deben usarse bajo prescripción médica, ya que su abuso genera lo que se conoce como “efecto de rebote” o sea, al suspenderlas la molestia se presenta de nuevo y en mayor intensidad cada vez, lo que hace que el usuario las vuelva a aplicar y así se hace dependiente además de causarle daño serio a la mucosa nasal o a las conjuntivas de los ojos. La mayor parte de las veces, con unos antihistamínicos bien dosificados por su médico y unas gotas específicas para disminuir el efecto de las irritantes que utilizó en exceso se resuelve el problema.

  • Alfombras hipo alérgicas. Si desea o es necesario tener alfombra en su casa, busque la que indica ser hipoalergénica y lo más plana y delgada posible para evitar la acumulación de alérgenos, sobre todo polvo. Será necesaria su aspiración en forma regular y para ello deberá usar una aspiradora con filtro HEPA como el mencionado anteriormente, de lo contrario, el polvo aspirado será expulsado al aire y con ello la cantidad enorme de esporas, ácaros, etc. Para complementar la aspiración con el aparato indicado, encienda posteriormente un purificador de aire como el recomendado por lo menos una hora en la recámara aspirada manteniendo puertas y ventanas cerradas. Sentirá usted la diferencia si lo hace al respirar aire fresco y limpio.

  • Ropa de cama. De nada sirve cuidarse con todo lo anterior si los alérgenos se encuentran en las sábanas, almohadas, colchas, etc. por lo que su cambio y lavado regular están indicados. Los rayos del sol ayudan a eliminarlos, por lo que se recomienda asolear las sábanas, fundas y colchas regularmente para aprovechar este regalo de la naturaleza. Si se cuenta con plancha de vapor caliente, se puede desinfestar las almohadas y colchones cuidando de no humedecer su superficie en exceso.

  • Estas son algunas acciones que debe agregar a la lista que su médico le recomendó o que recopiló en fuentes serias de información como lo es la presente revista. Usted puede padecer de alergias pero ellas no tienen por qué limitarle su calidad de vida, para ello, necesita evitarlas, prevenirlas en vez de tratarlas.
    Recuerde, siempre consulte a su médico de confianza; prevenir es mejor que atender.

Dr. Miguel A. Fraga – EM Mariana Cano González

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