Por primera vez desde su detección en humanos en 1970, la viruela símica o del mono se ha propagado fuera de África. Del 1 de enero al 4 de julio de este año, más de 6.000 casos han sido confirmados en 59 países del mundo, el 15% de ellos en once países de las Américas.

Se dio a conocer por primera vez en un laboratorio en Dinamarca en 1958, pero en los últimos meses ha tomado gran relevancia puesto que es un virus primo de la viruela. La viruela del mono es una enfermedad que aún no ha puesto a la población en la alerta roja como sucedió con la pandemia por la Covid-19, pero si causó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidiera declararla una emergencia mundial el pasado 23 de julio.

La transmisión de este padecimiento se da por medio de animales como las ardillas, ratas, lirones y simios. Estos animales contagian a la persona que se vuelve portador y, en consecuencia, ésta puede contaminar a otra por medio de secreciones de las vías respiratorias o con lesiones cutáneas de una persona infectada, líquidos corporales, gotículas respiratorias o materiales contaminados como la ropa de cama. Si bien el contacto físico es un factor de riesgo, todavía no se sabe con certeza si ésta también se transmite de forma sexual.

La incubación de la viruela símica dura entre seis y 13 días, aunque también puede variar entre cinco a 21. La infección se divide en dos periodos: el primero dura hasta seis días y en este se pueden presentar síntomas como fiebre, dolor lumbar, dolores musculares, falta de energía, inflamación de los ganglios linfáticos y dolor de cabeza intenso.

Por otro lado, en la segunda parte de la infección aparecen erupciones cutáneas, que pueden ser pocas o cientos, alrededor de la cara, las palmas de las manos y las plantas de los pies. También se afecta las mucosas orales y los genitales.

¿Puede la gente morir de viruela del mono?

En la mayoría de los casos, los síntomas de la viruela desaparecen por sí solos en unas pocas semanas, pero en algunas personas pueden provocar complicaciones médicas e incluso la muerte. Los recién nacidos, los niños y las personas con inmunodeficiencias pueden correr el riesgo de sufrir síntomas más graves y morir por la enfermedad.

Las complicaciones de los casos graves incluyen infecciones de la piel, neumonía, confusión e infecciones oculares que pueden provocar la pérdida de la visión. Entre el 3% y 6% de los casos identificados en donde la viruela de mono es endémica ha terminado en defunciones. Muchos de estos casos son niños o personas que pueden tener otras afecciones de salud. Hay que tener en cuenta que estas cifras podrían ser una sobreestimación porque la contabilidad de los casos en los países endémicos es limitada.

¿Cómo se propaga de persona a persona?

Las personas que tienen la enfermedad son contagiosas mientras tienen síntomas (normalmente entre las primeras dos y cuatro semanas). Se puede contraer esta afección a través del contacto físico con alguien que tiene síntomas. Las erupciones, los fluidos corporales (como fluidos, pus o sangre de lesiones en la piel) y las costras son particularmente infecciosos. El contacto con objetos que han estado en contacto con la persona infectada como la ropa, ropa de cama, toallas u objetos como utensilios para comer también pueden representar un foco de infección.

Pueden resultar también infecciosas las úlceras, lesiones o llagas puesto que el virus puede propagarse a través de la saliva. Por lo tanto, tendremos un alto riesgo de infección si convivimos con personas contagiadas en nuestra casa o si lo hacemos con parejas sexuales. También las personas que trabajan en el sector de la salud están más expuestas.

El virus puede además transmitirse de una mujer embarazada al feto a través de la placenta, o mediante el contacto de un padre infectado con el niño durante o después del parto a través del contacto de piel con piel.

Sin embargo, no está claro si las personas que asintomáticas pueden transmitir la enfermedad.

¿Quién está en riesgo de contraerla?

Corre mayor riesgo de infección cualquier persona que entre en contacto físico con alguien con síntomas o con un animal infectado. Es probable que las personas que fueron vacunadas contra la viruela tengan cierta protección contra la infección. En 1980 la viruela se convirtió en la primera enfermedad humana en ser erradicada, por lo que se detuvo la vacunación contra esta enfermedad. Por tanto, los más jóvenes son más propensos a contraerla. Sin embargo, las personas que fueron vacunadas contra la viruela también deben tomar precauciones para protegerse a sí mismos y a los demás.

Pueden sufrir síntomas más graves y de mayor riesgo de muerte los recién nacidos, los niños y las personas con inmunodeficiencias subyacentes. Asimismo, corren alto riesgo de contagio los trabajadores sanitarios debido a la exposición prolongada que tienen con el virus.

¿Existe una vacuna?

Hay varias vacunas disponibles para la prevención de la viruela que también brindan cierta protección. Recientemente, se desarrolló una vacuna para la viruela (MVA-BN, también conocida como Imvamune, Imvanex o Jynneos) que fue aprobada en 2019 para su uso en la prevención de la viruela del mono y aún no está ampliamente disponible. La OMS está trabajando con el productor de la vacuna para mejorar su acceso. Las personas que han sido vacunadas contra la viruela en el pasado también tendrán cierta protección.

¿Existe algún tratamiento?

Los síntomas a menudo desaparecen solos sin necesidad de tratamiento. Es importante cuidar la erupción dejándola secar si es posible o de ser necesario cubrirla con un vendaje húmedo para proteger el área. Evite tocar cualquier llaga en la boca o los ojos. Se pueden usar enjuagues bucales y gotas para los ojos siempre que se eviten los productos que contienen cortisona. Para casos graves, puede recomendarse la inmunoglobulina vaccinia (VIG), un antiviral que se desarrolló para tratar la viruela (tecovirimat, comercializado como TPOXX) que también se aprobó para el tratamiento de la viruela del mono en enero de 2022.

¿La viruela del mono es una infección de transmisión sexual?

La afección se puede propagar de una persona a otra a través del contacto físico cercano, incluido el contacto sexual. Sin embargo, actualmente se desconoce si se puede propagar por vías de transmisión sexual (por ejemplo, a través del semen o los fluidos vaginales). Sin embargo, el contacto directo de piel con piel con lesiones durante las actividades sexuales puede propagar el virus.

En ocasiones, pueden aparecer erupciones en los genitales y en la boca, lo que probablemente contribuya a la transmisión durante el contacto sexual. Por lo tanto, el contacto boca con piel podría causar la transmisión cuando hay lesiones en una de estas partes.

Las erupciones pueden además parecerse a algunas enfermedades de transmisión sexual, como el herpes y la sífilis. Esto puede explicar por qué varios de los casos del brote actual se han identificado entre hombres que buscan atención en clínicas de salud sexual.

El riesgo de infectarse no se limita a las personas sexualmente activas o a los hombres que tienen sexo con hombres. Cualquiera que tenga contacto físico cercano con alguien que es contagioso está en riesgo. Cualquiera que tenga síntomas que podrían ser viruela del mono debe buscar el consejo de un trabajador sanitario de inmediato.

No es exclusiva de homosexuales

La OMS ha aconsejado a los hombres que tienen sexo con otros reducir el número de parejas sexuales. Aunque en un principio el virus del mono se limitó a la población homosexual, la realidad es que cualquiera puede contraer esta enfermedad. Tanto el asesor especial del director ejecutivo de Política, Defensa y Conocimiento de ONUSIDA, Matthew Kavanagh, como Andy Seale, experto en enfermedades de transmisión sexual de la OMS, han pedido no estigmatizar este mal al colectivo LGBTI.

De igual manera, Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, pidió a las naciones proteger los derechos humanos de la comunidad gay, puesto que “el estigma y la discriminación pueden ser más peligrosos que cualquier virus”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *