El cáncer de mama es una afección en la que se forman células malignas (cancerosas) en los Tejidos de la mama.

En algunas ocasiones se identifica (encuentra) cáncer de mama en mujeres embarazadas o que acaban de dar a luz.

En las mujeres embarazadas o que acaban de dar a luz, el cáncer de mama (seno) se presenta con mayor frecuencia entre los 32 y los 38 años. El cáncer de mama se presenta en 1 de cada 3.000 embarazos.

Los signos de cáncer de mama incluyen una masa o un cambio en la mama.

El cáncer de mama u otras afecciones pueden causar estos y otros signos:

  • Masa o engrosamiento en la mama o cerca de ella, o en el área debajo del brazo.
  • Cambio en el tamaño o la forma de la mama.
  • Hueco o arruga en la piel de la mama.
  • Pezón que se vuelve hacia adentro de la mama.
  • Líquido que sale del pezón, que no es leche materna; especialmente si es sanguinolento.
  • Piel con escamas, roja o hinchada en la mama, el pezón o la aréola (área oscura de piel que rodea el pezón).
  • Huecos en la mama parecidos a la cáscara de la naranja (se llama piel de naranja).

Puede ser difícil detectar (encontrar) el cáncer de mama al comienzo del embarazo o en mujeres lactantes, porque sus mamas están frecuentemente sensibles e hinchadas.

Por lo general, las mujeres embarazadas, lactantes o que acaban de dar a luz, presentan mamas sensibles e inflamadas. Esto puede dificultar la detección de masas anormales pequeñas, con lo que se incurre en retrasos en el diagnóstico del cáncer de mama. Debido a estas demoras, los cánceres se detectan, con frecuencia, en un estadio más avanzado en estas mujeres.

Por tal motivo, ante la presencia de algún signo o síntoma mencionado anterior deberá ser valorada la paciente con un Ginecólogo Oncólogo, para poder realizar un diagnóstico mas precoz y, por ende, en una etapa más temprana.

El examen de las mamas debe formar parte de la atención prenatal y postnatal.

A fin de detectar el cáncer de mama, las mujeres embarazadas y lactantes deben examinar ellas mismas sus mamas. Se deben someter también a exámenes clínicos de la mama, como parte de su examen prenatal y postnatal de rutina.

Para detectar (encontrar) y diagnosticar el cáncer de mama, se utilizan pruebas que examinan las mamas.

Se debe consultar con su médico si se notan cambios en la mama. Se pueden utilizar las siguientes pruebas:

  • Examen físico y antecedentes: examen del cuerpo para revisar el estado general de salud, e identificar cualquier signo de enfermedad, como nódulos o cualquier otra cosa que parezca inusual. También se toman datos sobre los hábitos de salud del paciente, así como los antecedentes de enfermedades y los tratamientos aplicados en cada caso.
  • Examen clínico de la mama (ECM): examen de la mama realizado por un médico u otro profesional de la salud.
  • IRM (imágenes por resonancia magnética): procedimiento para el que usa un imán, ondas de radio y una computadora para crear imágenes detalladas de áreas internas del cuerpo. Este procedimiento también se llama imágenes por resonancia magnética nuclear (IRMN). Este examen en paciente embarazada puede realizarse, pero con algunas limitaciones.
  • Ecografía: procedimiento en que las ondas de sonido de alta energía rebotan en los tejidos u órganos internos y crean ecos. Los ecos forman una imagen de los tejidos corporales que se llama ecograma o ultrasonido. El estudio mas utilizado en paciente embarazada.
  • Mamografía: radiografía de la mama. Cuando se toma una mamografía, el riesgo para el feto es bajo. Las mamografías en mujeres embarazadas pueden tener resultado negativo aunque haya cáncer.
  • Biopsia: extracción de células o tejidos para que un patólogo las pueda observar al microscopio y determine la presencia de signos de cáncer. Si se encuentra un bulto en una mama, el médico puede necesitar extraer una pequeña pieza del bulto. Los cuatro tipos de biopsia son los siguientes:
  • Biopsia por escisión: extracción completa de una masa de tejido.
  • Biopsia por incisión: extracción de una parte de una masa o de una muestra de tejido.
  • Biopsia central: extracción de tejido mediante una aguja ancha.
  • Biopsia por aspiración con aguja fina (AAF): extracción de tejido o líquido mediante una aguja fina.

Si se encuentra un cáncer, se realizan pruebas para estudiar las células cancerosas.

Las decisiones sobre el mejor tratamiento se toman de acuerdo con los resultados de estas pruebas. Las pruebas brindan información sobre los siguientes aspectos:

  • La rapidez con la que el cáncer puede crecer.
  • La probabilidad de que el cáncer se disemine por el cuerpo.
  • La eficacia que podrían tener ciertos tratamientos.
  • La probabilidad que el cáncer recidive (vuelva).

Las pruebas pueden ser las siguientes:

  • Prueba de receptores de estrógenos y progesterona.
  • Prueba del receptor 2 del factor de crecimiento epidérmico humano (HER2/neu).
  • Pruebas multigénicas.

El pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento dependen de lo siguiente:

  • El estadio del cáncer (si está localizado solo en la mama o se ha propagado a otras partes del cuerpo).
  • El tamaño del tumor.
  • El tipo de cáncer de mama.
  • La edad del feto.
  • Si se presentan signos o síntomas.
  • La salud general de la paciente.

Las opciones de tratamiento para las mujeres embarazadas dependen del estadio de la enfermedad y la edad del feto.

Se utilizan tres tipos de tratamiento estándar:

Cirugía

La mayoría de las mujeres embarazadas con cáncer de mama se someten a cirugía a fin de extirpar el seno. Generalmente, se extirpan algunos de los ganglios linfáticos ubicados debajo el brazo y se examinan al microscopio para determinar si contienen células cancerosas.

Los tipos de cirugía para extirpar la mama son los siguientes:

  • Mastectomía simple.
  • Mastectomía radical modificada.
  • Cirugía conservadora:
  • ·       Lumpectomia o Tumorectomia
  • Mastectomía parcial.
    • Ambas con o sin disección de axila, dependiendo del estadio de la enfermedad.

Radioterapia

La radioterapia es un tratamiento para el cáncer para el que se utilizan rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para destruir células cancerosas. Hay dos tipos de radioterapia: la radioterapia externa y radioterapia interna. La radioterapia no se debe administrar a mujeres embarazadas con cáncer de mama en estadio temprano (estadio I o II) porque puede dañar el feto. En mujeres con cáncer de mama en estadio tardío (estadio III o IV), no se debe administrar radioterapia durante los tres primeros meses del embarazo.

Quimioterapia

La quimioterapia es un tratamiento para el cáncer, para el que se utilizan medicamentos para interrumpir el crecimiento de células cancerosas, ya sea mediante su destrucción o evitando su multiplicación. Cuando la quimioterapia se administra oralmente o se inyecta en una vena o músculo, los fármacos ingresan al torrente sanguíneo y pueden llegar a las células cancerosas de todo el cuerpo (quimioterapia sistémica).

Este tipo de tratamiento no se debe utilizar durante los primeros tres meses del embarazo. La quimioterapia administrada después de este periodo generalmente no hace daño al feto, pero puede inducir dolores de parto prematuro y bajo peso al nacer.

Terapia con hormonas

La terapia con hormonas es un tratamiento del cáncer que elimina las hormonas o bloquea su acción y detiene el crecimiento de las células cancerosas. Todavía no se determinó la eficacia de la terapia con hormonas para las mujeres embarazadas, sola o en combinación con quimioterapia.

La interrupción del embarazo no parece mejorar la probabilidad de supervivencia de la madre.

Debido a que no es probable que la interrupción del embarazo mejore la probabilidad de supervivencia de la madre, habitualmente no se considera una opción de tratamiento.

El cáncer de mama no daña el feto, las células del cáncer de mama no parecen trasmitirse de la madre al feto y, aparentemente, el embarazo no influye en la supervivencia de mujeres que han tenido cáncer de mama en el pasado.

Algunos médicos recomiendan que una mujer espere dos años después del tratamiento de cáncer de mama antes de intentar tener un bebé, de manera que se pueda identificar toda reincidencia temprana del cáncer. Esto puede influir en la decisión de una mujer de quedar embarazada.

DR. JESÚS PORTILLO REYES / GINECÓLOGO ONCÓLOGO

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